Tres detenidos al impedir la policía una marcha proetarra prohibida
La Erzaintza disolvió un homenaje a Elurtxuri, excarcelado tras 30 años en prisión
Agentes de la Erzaintza disuelven la marcha prohibida por la Audiencia Nacional.
Tres personas fueron detenidas ayer por la tarde en Arrasate (Guipúzcoa), donde la Erzaintza ha impedido la celebración de una marcha que había sido prohibida por la Audiencia Nacional al entender que era un pretexto para homenajear al etarra Jon Agirre Aguiriano, «Elurtxuri», excarcelado tras 30 años en prisión.
El departamento vasco de Interior confirmó el arresto de estas tres personas en el transcurso de los incidentes ocurridos en Arrasate, donde la Erzaintza empleó «material antidisturbios» y realizó «cargas policiales» contra los participantes en la protesta.
Los hechos ocurrieron pasadas las 18.00 horas, cuando cientos de personas se congregaron en la plaza del Ayuntamiento de Arrasate, desde donde tenía previsto partir esta manifestación, bajo el lema no al castigo de cárcel para toda la vida, y en cuyos alrededores había varias furgonetas de la Policía vasca.
Los participantes en la protesta decidieron entonces trasladarse a la cercana plaza Biteri, donde hizo aparición desde el balcón de un edificio el etarra Elurtxuri entre gritos de ánimo de los asistentes.
«Bienvenido», «el pueblo está contigo» o «luchador» han sido algunas de las consignas coreadas en euskera por algunos de los participantes que han protagonizado entonces una sentada, dispersada con material antidisturbios por agentes de la Policía vasca. En ese momento, se han producido algunos forcejeos e incidentes en el transcurso de los cuales fueron detenidas tres personas.
La manifestación, en la que participaron las alcaldesas de Arrasate y Bergara, Ino Galparsoro y Agurne Barruso, ambas de ANV, fue prohibida por el juez Eloy Velasco en un auto con el que pretendía evitar un delito de enaltecimiento del terrorismo al entender que no era «una democrática protesta» contra la cadena perpetua, «inexistente en España», sino un homenaje a un preso de ETA.
En su resolución, Velasco pedía a la Consejería de Interior del Gobierno Vasco, Ertzaintza, Policía y Guardia Civil que adoptaran todas las medidas necesarias para hacer cumplir la prohibición.