Bono aboga por un Gobierno PP-PSOE como solución «patriótica» a la crisis
El presidente del Congreso cree que una coalición aportaría confianza a los mercados
José Bono no sólo se alineó ayer con la tesis de don Juan Carlos, que aconsejó el miércoles a los dos grandes partidos que ha llegado el momento de trabajar hombro con hombro por España, sino que dio un paso más. Al presidente del Congreso de los Diputados no sólo le parece necesario que PP y PSOE olviden las ‘batallitas’ y cierren filas para hacer frente a los ataques de los mercados sino que incluso ve conveniente que ambas formaciones encabezasen un Ejecutivo de concentración para afrontar «unidos», como ya hizo Alemania en el pasado, la grave crisis económica.
El dirigente socialista sabe que una iniciativa de este tipo va contra corriente, porque «posiblemente no sería bueno ni para el PP ni para el PSOE», pero está convencido que sí que aportaría un beneficio para España, por lo que bautizó en Onda Cero su propuesta como una iniciativa «patriótica». La intuición de Bono sobre el escaso futuro de su propuesta parece acertada. Tanto el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, como los dirigentes del PP ignoraron sus palabras en las declaraciones que hicieron a lo largo de toda la jornada y el único miembro del PSOE que las comentó, el líder gallego Manuel Vázquez, lo hizo para descartar la idea de plano.
Bono también discrepó por completo de las prisas de PP y CiU y restó toda importancia práctica al adelanto electoral como elemento para tranquilizar a los mercados y acelerar la salida de la crisis, como en su opinión ya han demostrado los casos de Irlanda y Portugal, donde la oposición pasó a ser Gobierno y las tensiones de su deuda y la salud de sus economías están peor aún que antes de celebrarse los comicios. Más que adelantar elecciones, en su opinión, lo que sí daría «confianza» de verdad es que los mercados percibiesen a los dos partidos de gobierno «unidos». De hecho, está convencido de que los partidos sobre los que los ciudadanos piensen que, pese a la gravedad del momento, «están sólo a por la golosina electoral» tendrán que «pagar peaje» en las urnas.
El presidente del Congreso cree, no obstante, que en la ausencia de la colaboración institucional que reclama tiene más culpa el PP que el PSOE. Opina que los populares están «extremadamente nerviosos» porque, pese a que sus líderes no dejan de transmitir que van a ganar los comicios del 20 de noviembre, no pueden evitar acordarse de las elecciones generales de 1993, la última victoria de Felipe González, cuando «pensaban que estaba todo ganado y luego perdieron»
Las declaraciones del ‘barón’ socialista cogieron al cabeza de lista de su partido para el 20-N en Soria, ciudad que utilizó como banco de pruebas de lo que quiere que sea una precampaña con mucho contacto con los ciudadanos y a pie de calle. Ni se acordó de las palabras de Bono y se centró en mostrar su confianza en España y en su capacidad de recuperación y en insistir que el Gobierno tiene ya encaminadas todas las reformas.