La limitación del déficit público en la Constitución divide a los socialistas
El Gobierno alega que será una «fórmula flexible» para intentar frenar las críticas.
Elena Salgado garantizó ayer que el límite constitucional para el déficit público que PSOE y PP van a aprobar en los próximos días se basará en una fórmula «flexible» que permitirá al Gobierno superar el tope de gasto fijado en la Carta Magna para afrontar situaciones excepcionales como grandes catástrofes y recesiones, en las que el recurso al endeudamiento público puede ser imprescindible para reactivar la economía, asegurar el estado de bienestar y cubrir el incremento de las prestaciones de desempleo.
La vicepresidenta y ministra de Economía, en un claro intento de calmar las muchas dudas y el malestar que ha creado entre los propios socialistas el viraje del Ejecutivo y su sorprendente propuesta de constitucionalizar el déficit, aseguró que la redacción del artículo que ahora negocian ambos partidos nunca «atará de manos ante la crisis» a las distintas administraciones, que tendrán posibilidad de emprender «medidas de estimulo de la economía» cuando sea preciso.
Los paños calientes de Salgado llegan después de que el candidato socialista a las generales, Alfredo Pérez Rubalcaba, y otros dirigentes del partido no hayan ocultado que aceptarán la reforma constitucional a regañadientes, sólo por disciplina hacia su Gobierno y para no empañar la imagen de consenso y confianza que se pretende mostrar a Europa y a los mercados.
Rubalcaba, de hecho, avisó ayer de que es precisa una «fórmula flexible» y «una letra pequeña» que garantice que el límite de déficit pueda superarse por el Ejecutivo y las comunidades autónomas cuando la situación económica así lo exija, como ha pasado con la actual crisis, porque «no podemos pillarnos los dedos». El lendakari Patxi López se expresó en términos casi idénticos.
A quienes no ha aliviado la vicepresidenta es a diputados socialistas como el exsecretario general de CC.OO. Antonio Gutiérrez o los dirigentes de Izquierda Socialista Manuel de la Rocha y José Antonio Pérez Tapias, así como al exministro José Borrell.
Rubalcaba, al frente. El candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba decidió ayer asumir las riendas de la negociación de la reforma de la Constitución para establecer un límite al déficit y a la deuda y lo ha hecho para garantizar una suficiente flexibilidad. Ya trabaja junto al portavoz parlamentario de los socialistas, José Antonio Alonso.