Rajoy promete reducir el déficit sin recortar en educación ni en sanidad
Copia la filosofía y la falta de concreción de la propuesta que llevó a Aznar a La Moncloa.
Vista general de la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, ayer, en Santiago.
Mariano Rajoy recibió ayer el respaldo unánime del Comité Ejecutivo Nacional del PP al programa electoral con el que quiere ganar las elecciones generales del 20 de noviembre. El texto comparte tanto la filosofía como la falta de concreción del programa que llevó a José María Aznar a La Moncloa en 1996. Rajoy incluye en su oferta programática la intención de cumplir el compromiso de reducir el déficit público al 4,4% en 2012, aunque teme que al final del presente ejercicio supere el 7% cuando el objetivo es llegar al 6%. Lo que no explica el líder de los populares es cómo piensa realizar este ajuste sin recortar, otra de sus promesas más firmes, ni en sanidad ni en educación ni en servicios sociales.
Rajoy aspira a que los españoles le otorguen su apoyo masivo en las urnas con un compendio de 407 medidas de las apenas se conocen cien, a la espera de que hoy martes se publique el programa íntegro. Se trata, como hizo Aznar en 1996, de mostrar el dibujo de la España del cambio avanzando las líneas generales de sus primeras actuaciones como presidente, aunque sin entrar en la letra pequeña
«El programa electoral no es un puñado de promesas a los ciudadanos, sino que un listado de tareas del Gobierno», remachó.
Rechazó, como insinúan desde el PSOE, que tenga un «programa oculto» y justificó la falta de detalle en que la coyuntura económica es imprevisible y en las incógnitas que se ciernen sobre la situación real de las cuentas del Estado debido a los «errores» en las previsiones de crecimiento del Ejecutivo socialista y que, a su juicio, han sido ya rebatidas por todos los organismos internacionales.
1397124194 Objetivos. Tal vez por ello, Rajoy puso mucho énfasis en su intervención ante el cónclave popular reunido en Santiago de Compostela, en el que no admitió preguntas de los informadores aunque sí conversó un cuarto de hora con ellos de forma informal al terminar el acto, en destacar que el objetivo del PP es «garantizar» el estado del bienestar más allá de las dudas que «se han sembrado en los últimos años» sobre la sostenibilidad de los actuales modelos educativos y sanitario o sobre la viabilidad del sistema de pensiones.
Rajoy defendió una sanidad pública «de calidad, accesible en condiciones de igualdad a todos los españoles, eficiente y sostenible». Al igual que una «mejorada educación obligatoria y gratuita hasta los 16 años». Lo que no incluyó en el programa del PP fue ningún tipo de memoria económica porque «huye de cualquier tipo de cuantificación», según explicaron fuentes de la dirección del partido. Esa tarea queda reservada para los primeros cien días de gobierno y los autores serán los ministros de Rajoy. El candidato del PP hurgó en lo que considera uno de los principales pecados de Zapatero, sus constantes «rectificaciones», sobre todo en materia económica.