Les imputan un delito penado con hasta seis años por los tartazos
Hasta seis años de cárcel por tres tartazos. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz imputa un delito de atentado contra la autoridad, penado con entre cuatro y seis años de cárcel, a los tres miembros del colectivo contra el tren de alta velocidad (TAV) que el pasado 27 de octubre lanzaron sendas tartas a la presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, cuando participaba en la localidad gala de Toulouse en una reunión de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos. Al tratarse de penas superiores a los dos años de cárcel, en el caso de ser condenados deberían entrar en prisión, según explicaron fuentes jurídicas.
Julio Martín Villanueva, Gorka Ovejero Gamboa e Ibon García Garrido apenas comparecieron durante diez minutos ante el magistrado. Los tres activistas del movimiento de desobediencia denominado ‘Mugitu!’ se negaron a declarar, alegando que los hechos son investigados en Francia pues fue allí donde tuvieron lugar los incidentes.
Los tres imputados quedaron en libertad con cargos y sin fianza, pero con medidas cautelares. Deberán comparecer semanalmente, entregar el pasaporte y no pueden abandonar España.