Colinas: «Las palabras que sanan y nos salvan deben seguir brillando en la Constitución»
«Nada sería la Constitución sin el poder vivificante, coherente y fiel de las palabras». El poeta bañezano, encargado este año de pronunciar la conferencia homenaje a la Carta Magna, reparó en la semántica de este documento para incidir en la existencia de «palabras que enferman y nos pierden, y hay palabras que sanan y nos salvan. Éstas últimas son las que brillan y deben seguir brillando en los artículos de nuestra Constitución, pero sobre todo el espíritu del texto».
Y también referencia a los valores de la Constitución, como la justicia, convivencia, seguridad, cultura, libertad... Alusión, además, al espíritu de concordia que preside la Carga Magna. «No cabía cualquier actitud que condujera al regreso a graves enfrentamientos sociales, a la ausencia de paz» y lugar donde tampoco tenían cabida —recordó Colinas— presencia alguna de las «tres erres»: rencor, revancha, resentimiento.
Defendió la idea de la necesidad de los silencios en los tiempos que corren. «La mirada interior para comprender las situaciones y los problemas sociales, las tensiones diarias que implica el convivir». Y todo ello porque considera que «quizá hagamos un uso ligero y abrumador de las palabras... o no dicen lo que deben decir».
Habló de León y su mundo rural y sus tres tesoros: la lengua española, el patrimonio y los espacios naturales. Añadió también el turismo. «Un camino de desarrollo armónico y respetuoso con nuestra naturaleza». Recuerdo a las primeras cortes europeas reunidas en León en 1188 y a una de sus expresiones «la de los hombres buenos».