LEÓN LUCHA POR LA MINERÍA | LAS PRIMERAS REACCIONES
«Perdimos la batalla, no la guerra»
Los seis mineros de la Diputación abandonan su encierro después de 59 días con un sabor agrio y la sensación de que la actuación de un sindicato les ha vendido .
Los seis encerrados de la Diputación se abrazan a su salida ante numeroso público.
Al grito de «¡Viva la lucha de la clase obrera!» y entre los aplausos de la multitud que se agolpaba a las puertas de la Diputación salieron los seis mineros encerrados después de 59 días. Con la emoción en la mirada y buscando el abrazo, los trabajadores reconocieron el sabor agrio que les produce la salida. En la puerta, José Enrique Porto, trabajador de la Hullera Vasco Leonesa, destacó «la extraña sensación que nos deja esta situación, motivada por los intereses de unos políticos y unos sindicatos». A pesar de los ánimos, Porto reconoció que han perdido esta batalla, aunque no la guerra y, «que se entere el Gobierno que ahora nos va a dejar coger fuerzas», anunció, «le pese a quien le pese, y caiga quien caiga».
Los seis mineros volverán a sus puestos de trabajo, aunque no descartan retomar el encierro si la situación no toma otro matiz. «No queremos que decaiga la lucha obrera, ahora somos nosotros, pero mañana serán otros». Porto además resaltó los lazos de unión que han surgido entre los encerrados, «ahora somos más fuertes que nunca, estamos muy unidos». Aún así, coincidieron en que les gustaría que la iniciativa hubiera dado fruto. «Por intereses nos han vendido y hemos salido sin nada debajo del brazo».
Otro de los encerrados, Jesús González, también destacó que salen un poco cabizbajos, «pero quizá ésto nos sirva para aprender que en esta vida no se ganan todas las luchas a la primera». Además, coincidió con su compañero en que «el Gobierno, con su actitud nos está buscando las cosquillas». Reconoció sentirse defraudado por la acción de algún sindicato que «en el último momento, cuando después de dos meses quedaban las horas contadas para una negociación actuó de una forma poco normal». Al respecto, matizó que los compañeros que ayer bajaron a la mina «se han equivocado».
González, trabajador del Coto Minero, sabe que la lección de estos 59 días descansa en la fortaleza adquirida, «aunque los peores momentos llegaban con las malas noticias en cuanto a las negociaciones», recalcó.
Los encerrados justificaron su salida en la «ineficacia de estar aquí en agosto, un mes que aunque nos pese en inhábil», explicó González, quien reiteró que «si la actuación del Gobierno sigue siendo esta, quizá haya que valorar hasta una guerra civil que impida que se gobierne con chulería y prepotencia, teniendo mayoría absoluta o no».
En cuanto a la negativa de los trabajadores bercianos de Uminsa de volver al trabajo, el minero destacó también que su actitud es «muy respetable», aunque consideró que si se toma una decisión desde la unión «hay que acatarla». Todos coincidieron en esta necesidad, «sino el futuro de las cuencas será tan negro como el carbón», concluyeron.