Dos atracadores asesinan a una policía de Madrid en su huida
La agente recibió un disparo mortal cuando intentaba bloquear su paso.
Lugar en el que tuvo lugar el tiroteo en Madrid.
La policía municipal de Madrid María del Carmen Muñoz García, de 62 años, falleció ayer de un disparo a bocajarro cuando intentaba impedir el paso de dos atracadores que huían en una furgoneta después de robar en una oficina de correos del barrio de Usera.
La agente Muñoz, una veterana con una hoja de servicio «intachable», según sus compañeros, murió prácticamente en el acto tras recibir un tiro en el tórax, mientras que su compañero Santiago Lozano, de 52 años, resultó herido por otro disparo en el hombro y fue trasladado al hospital Doce de Octubre para ser intervenido. Su situación es estable.
El asesinato tuvo lugar a las 12.15 del mediodía, cuando los dos atracadores salían de una estafeta en la avenida de Andalucía que acababan de asaltar a punta de pistola y navaja. Los ladrones entraron en una Citroen Berlingo de color gris y a los 500 metros de emprender la marcha se toparon de frente con la patrulla policial.
Entonces, el vehículo de la agente Muñoz se cruzó para impedirles el paso y llegaron a bloquearlos. Los hombres se apearon de la furgoneta y dispararon sin mediar palabra a Santiago Lozano, que había bajado del coche para encañonarlos, según testigos presenciales. Herido Lozano, su compañera Carmen salió del coche en su auxilio y recibió un disparo mortal que le entró por la parte derecha del esternón.
Los dos policías quedaron tendidos en el suelo y los atracadores -ciudadanos de origen magrebí, según algunas fuentes- volvieron a montar en la furgoneta y huyeron a toda velocidad sin que otra patrulla les pudiera seguir la pista. Es más, los primeros agentes municipales que llegaron al lugar del crimen trataron de ayudar a Carmen. Uno de ellos se quitó la camisa para intentar taponar la herida. Pero no había nada que hacer.
Minutos después de conocerse el suceso, se puso en marcha un operativo especial en Madrid capital y el resto de la comunidad para tratar de localizar la Citroën Berlingo gris y detener a los asaltantes, que portaban al menos dos navajas, dos cuchillos y un revólver .
El atraco en la oficina de Correos duró unos 10 minutos y los ladrones se llevaron el dinero disponible en las cajas y enseres y carteras de los empleados y del público que se encontraban dentro de la oficina. Intentaron sin éxito abrir la caja fuerte antes de huir y de perpetrar el asesinato de Carmen Muñoz.
La veteranía de la agente fue un tema recurrente para el colectivo profesional de policías municipales.