La Ciuden se permitía una delegada de turismo en París con 45.000 euros de sueldo
La anterior dirección de la Ciudad de la Energía adecuó el puesto en la capital francesa . a la anterior delegada en Bruselas, que firmó su nuevo contrato el pasado 2 de enero.
Un rosario de sedes más allá de Ponferrada. Eso es lo que montó el anterior equipo gestor de la Ciuden, dirigido por José Ángel Azuara.
Madrid, Oviedo, Sevilla, Bruselas y París. Todas estas ciudades han contado y, algunas de ellas, todavía cuentan con una delegación de la Ciuden, con personal pagado con el dinero público.
Pero, sin duda, de todos ellos el caso más llamativo es el de París, donde la Ciuden tiene una delegada de Turismo que cobra 45.000 euros al año. Y lo es tanto porque resulta extraño justificar para qué necesita el proyecto de la Ciuden captar turistas en la capital francesa, como por el hecho de que ésta se abrió el pasado 2 de enero de este mismo año, o lo que es lo mismo, José Ángel Azuara habilitó un mes después de la derrota socialista en las generales del 20 de noviembre, una sede en la capital francesa a razón de 45.000 euros.
Esta sede, que no existía hasta el 2 de enero de este año, ni siquiera en un planteamiento iniciático, se abrió para trasladar a ella a la, hasta octubre del 2011, delegada de la Ciuden ante la instituciones europeas en Bruselas, Carmen Avellaner. Y para vestir el santo se le creó el cargo de «Coordinadora de Proyectos Internacionales en París», según reza en los informes ministeriales a lo que ha tenido acceso el Diario.
Pero, lo más rocambolesco de todo es que esta sede decide abrirse para que Carmen Avellaner pueda trasladarse a la capital parisina para vivir allí con su pareja, con la que acababa de casarse.
Avellaner deja su cargo de delegada en Bruselas en octubre del 2011, justo a las puertas de las generales, y vuelve a ser contratada el 2 de enero, con el sueldo de 45.000 euros.
Bruselas sigue
La marcha de Avellaner no significa el cierre de la delegación del proyecto berciano en Bruselas. Al contrario, a la vez que se habilita la embajada en Francia, la dirección general de la Ciuden nombra a una nueva delegada para Bruselas, en sustitución de Avellaner, eso sí con un sueldo de más de 32.000 euros, 13.000 euros menos de lo que percibirá la nueva coordinara de París.
Algo extraño, porque si existe un lugar, además de la capital berciana, donde está justificada la presencia de un representante de la Ciudad de la Energía ese es la capital europea. No hay que olvidar que la UE apoya política y económicamente, más del 80% del dinero que ha llegado a la Ciuden procede de los fondos europeos, el proyecto de la Ciuden en Ponferrada.
Sevilla y Oviedo
A estas dos sedes, que aún permanecen abiertas, hay que sumarle las de Madrid, Sevilla y Oviedo, todas ellas sin una justificación. En la capital de España ya ejerce la representanción de la Ciuden el propio Ministerio de Industria sin que sea necesario habilitar otra oficina, y qué decir de Oviedo y Sevilla.
Pues bien, en ambas capitales no sólo existen representantes de la Ciudad de la Energía, sino que allí es donde se encontraban los equipos que dirigían los proyectos de captura y almacenamiento del CO2. Es decir, el anterior equipo gestor de José Ángel Azuara no tenía el control directo sobre el desarrollo del verdadero proyecto de la Ciuden, que evidentemente no es el turismo, y en Ponferrada no estaba el equipo director.
Desde Sevilla, el catedrático Vicente Cortés Galdeano, Mónica Lupión y Benito Navarrete eran quienes decidían todo sobre la captura. Y lo mismo sucedía con el almacenamiento, cuya dirección se hacía desde Oviedo, con el catedrático Modesto Montoto. Y todo, mediante convenios. Hoy, éstas dos sedes ya están cerradas.