Los sindicatos convocan la segunda huelga general del mandato de Rajoy
UGT y CC.OO. quieren «algo más que un paro laboral» y un «hito del sindicalismo».
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, y el de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo.
España vivirá una nueva huelga general el próximo 14 de noviembre después de que los principales sindicatos del país, agrupados en la llamada Cumbre Social, acordaran convocarla por «unanimidad» en la reunión mantenida ayer por la tarde. Se trata de la octava gran protesta de la historia de la democracia contra la política económica de un gobierno, y la segunda que sufre en sus carnes el de Mariano Rajoy, cuando apenas lleva un año de mandato.
El Ejecutivo considera que la movilización «no va a resolver los problemas de los españoles», por lo que solicitó «responsabilidad» a los sindicatos. Su postura encontró el respaldo de UPyD, mientras que los partidos situados a la izquierda del arco parlamentario como mínimo encuentran justificada la protesta.
La huelga se enmarca en la jornada de movilizaciones convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en toda Europa. Las centrales españolas han querido además que la española coincida con la convocada por la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP) en el país vecino. Sería «la primera huelga general ibérica de la historia», como remarcó el secretario general de CC.OO., Fernando Lezcano. Los sindicatos ponen así otro baldón en el calendario de movilizaciones que vienen manteniendo desde hace más de un año, y en especial desde la anterior huelga general, la del 29 de marzo. Casi siete meses después de aquella cita, las organizaciones sindicales consideran que la situación económica ha experimentado un «progresivo deterioro», del que culpan tanto al Gobierno de Rajoy como a las principales instituciones europeas.
Movimiento europeo
Es ese carácter europeísta uno de los sellos específicos que los sindicatos quieren imprimir a la protesta. «Es un hito en la historia del movimiento sindical europeo», proclamó el secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.), Ignacio Fernández Toxo, en su comparecencia ante los medios tras la reunión de la Cumbre Social. El líder sindical amplió a Europa el arco de sus críticas, ya que «las instituciones europeas están sometidas al dictado de los mercados», y sus políticas de austeridad «no funcionan». Y reservó algunos de sus dardos para Alemania, «que mira más por su interés que por el del conjunto de la sociedad europea».
El secretario general de la UGT, Cándido Méndez, animó al conjunto de la sociedad a secundar la huelga, para que sea «algo más que un paro laboral». «Existe el compromiso de las organizaciones de la Cumbre Social de crear el clima para que en la jornada de huelga se produzca una posición activa de apoyo por parte de la población», añadió.
A su juicio, «debe ser un acto de protesta cívica, general, democrática, firme, contra esas políticas que no resuelven los problemas de la sociedad, sino que los agravan». Por eso, insta a los ciudadanos, «tanto a los que trabajan como a los que no», a que secunden el paro para que se convierta además en una huelga de consumo. «Se pueden dejar las compras para otro día», considera.