El ex marido de Mato y Bárcenas tenían una sociedad para evadir capitales
La Policía asegura que poseían una empresa instrumental con «bienes en otros países».
El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, y el ex marido de la ministra de Sanidad, Jesús Sepúlveda.
El ex marido de Ana Mato no solo habría recibido presuntamente casi medio millón de euros de Francisco Correa, además de coches, viajes gratis para su familia y fiestas. Jesús Sepúlveda fue socio de Luis Bárcenas en una empresa sin ninguna actividad que, según la Policía Judicial, no era más que una pantalla diseñada para evadir capitales. Y no sólo eso, mientras el ex tesorero del PP amasaba una fortuna cercana a los 22 millones, Sepúlveda participó con él en una segunda mercantil, cuyo nombre aparece en la comisión rogatoria remitida por las autoridades helvéticas y que comparte sede con la empresa supuestamente usada por Bárcenas para desviar dinero a Argentina.
La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) alertó de la existencia de esta maraña societaria tejida por Bárcenas y Sepúlveda primero al juez Baltasar Garzón, que pidió seguir investigando, y luego al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que decidió no profundizar en el asunto y terminó archivando las imputaciones contra el ex tesorero del PP. El primer aviso fue el 23 de marzo de 2009. El 8 de mayo de ese mismo año la Policía siguió alertando de la actividad de esas sociedades. Después, el tema cayó en el olvido, según denuncian los mandos de la investigación, que han recuperado ahora esos atestados.
La Udef reveló entonces que Bárcenas mantenía «relaciones societarias» con Sepúlveda, por entonces marido de Mato, y con el también imputado Jesús Merino «a través de la sociedad Astrolago de Inversiones». Esa firma, creada el 27 de abril de 2006, era propiedad al 33% de los tres socios y estaba dirigida por Ana Isabel Gutiérrez, mujer de Merino.
La «sociedad» de Bárcenas y Sepúlveda, señalaba el informe policial, es «un mero instrumento para canalizar la titularidad sobre unos bienes o derechos ubicados en otros países, de tal forma que consigue ocultar la verdadera naturaleza de la participación societaria».
Astrolago, tras tres años de vida y sin actividad legal en España, echó el cierre en marzo de 2009 de manera precipitada solo un mes después de que estallara el caso Gürtel.
La Udef en aquellos mismos informes avisó de que ambos también participaban en el capital de la empresa Netcheck.