Reunión con Felipe González horas antes de la entrevista de Aznar
Mariano Rajoy invitó el martes pasado al palacio de la Moncloa al ex presidente Felipe González para dialogar sobre los problemas de España. El encuentro tuvo lugar apenas unas horas antes de que otro ex presidente, José María Aznar, lanzase en una entrevista en televisión una dura crítica a la gestión de Rajoy e incluso no descartó volver a la primera línea de la política. El encuentro fue confirmado por la Presidencia del Gobierno después de que González insinuase, «cuando el río suena...», su celebración.
El ex presidente socialista participó en París en una jornada de reflexión sobre el futuro de Europa que clausuró el propio Rajoy y comentó que siempre estará «disponible» para «cooperar y ayudar» al Gobierno de España «sea del color que sea», y aunque «discrepe». Como ocurre con el actual Ejecutivo, con el que no comparte «las políticas que está haciendo en España y Europa», pero insistió en su predisposición a arrimar el hombro porque «eso es lo que le conviene al país»
González ironizó sobre la posibilidad del retorno de Aznar a la política. «Si quiere volver que vuelva. Ningún problema, pero para competir como otro más». Lo preocupante, añadió, sería que su sucesor en la Moncloa «se sintiera obligado a volver para salvar a la patria»; si es así «me quedaría inquieto».
Los dirigentes socialistas consultados sobre la oportunidad de la entrevista no le pusieron pega alguna, aunque no les dejó de llamar la atención que el jefe del Ejecutivo en cambio no cite en la Moncloa al líder de la oposición, pese a que se lo ha reclamado con la petición de un gran pacto de Estado para la salida de la crisis.