Rajoy y Urkullu se reunieron el 15 de julio por tercera vez en la Moncloa
Ambos hablaron de economía, pero también de la paz o la política penitenciaria.
Íñigo Urkullu y Mariano Rajoy, en una imagen de archivo.
El lehendakari, Íñigo Urkullu, y el presidente del Gobierno del central, Mariano Rajoy, se reunieron el pasado 15 de julio en el palacio de La Moncloa a petición del máximo representante del Ejecutivo del PP. El encuentro se centró en el tema de situación económica, aunque también se habló de otras cuestiones como la paz o la política penitenciaria, según informaron fuentes del encuentro. Este encuentro es el tercero que mantienen ambos dirigentes desde que Mariano Rajoy ostenta su cargo.
Urkullu y Rajoy mantuvieron ya tres reuniones desde que el que el líder jeltzale accediera a la Lehendakaritza, aunque solo una de ellas fue pública. Los otros dos encuentros han tenido carácter privado. La entrevista entre los presidentes de los Gobiernos vasco y central se produjo un día antes de que la Comisión Europea exigiera la devolución a las arcas públicas españolas de las ayudas que proporcionó el Estado a los inversores navieros entre 2007 y 2011.
La economía
Precisamente, el tema de los astilleros fue uno de los asuntos sobre los que intercambiaron puntos de vista Mariano Rajoy e Íñigo Urkullu, cuya conversación se centró, sobre todo, en la situación económica. En este contexto, hablaron, asimismo, del déficit, ya que Euskadi Urkullu pretende que se establezca en el 1,3%, algo a lo el Gobierno vasco no ha renunciado. También se conversó en la reunión sobre la renovación del Cupo y liquidación correspondiente a los últimos ejercicios.
Íñigo Urkullu y Mariano Rajoy aprovecharon el encuentro para tratar el tema de la pacificación y la política penitenciaria. Precisamente, antes de la reunión, el lehendakari expresó su «decepción» porque el presidente del Ejecutivo del PP no le respondía a las propuestas que le había trasladado sobre paz, flexibilización de la política respecto a los presos, en materia educativa, de economía o de autogobierno.
Urkullu aseguró que llevaba «un tiempo a la espera de respuestas» porque había hecho aportaciones a Rajoy desde su primera reunión «formal» del 30 de enero, sin que hubiera obtenido respuestas. «Me tiene en ascuas», aseguró.
Además de en temas sectoriales, de economía, de la UE o de posibles pactos de Estado a alcanzar en el modelo institucional, el lehendakari le había comunicado determinados planteamientos, «detallados y desarrollados en fases», sobre paz y convivencia o «la necesidad de una política penitenciaria en orden a la reinserción y a la resocialización».