Mas aprovecha la gran movilización popular para acelerar el referéndum
Un día después de la celebración de la cadena humana de la Diada, el Gobierno catalán, espoleado por el éxito de la movilización, aseguró que ha escuchado el «clamor de la calle» y que tratará de acelerar el proceso hacia la consulta soberanista, como le exigió la Asamblea Nacional Catalana, impulsora de la protesta en la que participaron varios cientos de miles de personas.
Mas entiende que, tras la gran protesta del miércoles, la pelota está en el tejado de la Moncloa, por lo que tratará de incrementar la presión sobre Mariano Rajoy, a quien da hasta Navidades para mover ficha.
El Palau de la Generalitat pondrá sobre la mesa una imagen de impacto internacional de una cadena de 400 kilómetros y 1,6 millones de personas —400.000, según el Ministerio del Interior— que reclama la independencia.
La intención de Mas es que Rajoy «tolere» el proceso y por tanto no recurra al Tribunal Constitucional ni la ley ni la pregunta que puedan consensuar todas las fuerzas soberanistas presentes en el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, que el lunes inicia sus trabajos en la cámara catalana. «En España no se quieren dar por aludidos», expresó el consejero de la Presidencia, Francecs Homs. La presión sobre el Ejecutivo central irá además acompañada en los próximos meses de una campaña institucional de la Generalitat.