Ruz valida toda la investigación de Gürtel realizada durante casi cinco años
La vastísima investigación del caso Gürtel es legal. El juez Pablo Ruz ha dado por buenas todas las diligencias practicadas durante los casi cinco años de vida de esta causa al entender que todas esas indagaciones no estuvieron contaminadas por las escuchas carcelarias ilegales ordenadas por su predecesor en el juzgado, Baltasar Garzón, a inicios de 2009. En síntesis, Ruz sostiene que los registros y pinchazos telefónicos ordenados a los principales imputados no tuvieron su origen en las grabaciones en la cárcel de Soto del Real entre los acusados, entre ellos los cabecillas de la red Francisco Correa y Pablo Crespo, y sus abogados, que a la postre costaron la inhabilitación a Garzón tras ser condenado en 2012 por el Supremo por prevaricación.
El juez de la Audiencia Nacional con su resolución conocida ayer cierra una pieza sobre posibles nulidades que abrió en abril de 2010 el juez instructor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira. Esta es la primera de las piezas separadas que da por concluida Ruz, determinado en las últimas semanas a pisar el acelerador para terminar cuanto antes la instrucción del sumario central del que posteriormente derivó el caso conocido como papeles de Bárcenas.
En la práctica, con su decisión de validar toda la instrucción del caso, el magistrado da por buenas algunas de las pruebas principales de este sumario que comenzó a salpicar al PP en 2009. En particular, el famoso ‘pendrive’ en el que el contable de la trama, Luis Izquierdo, anotó supuestos pagos a miembros de esa formación política o las grabaciones que el ex concejal del PP en el Ayuntamiento de Majadahonda José Luis Peñas hizo de manera subrepticia a Correa y en las que éste aseguraba haber llevado más de mil millones de pesetas en metálico a la sede de la calle Génova 13 de Madrid para entregárselos a Bárcenas.
La única excepción de nulidad que admite el juez es la referente a la diligencia de entrada y registro en la celda de Correa y de su lugarteniente Pablo Crespo.