UGT trata de cerrar su crisis con nueva líder en Andalucía
Castilla accede al cargo con el aval del 83% de los delegados .
Carmen Castilla posa junto a un busto de Pablo Iglesias en la sede de UGT.
La federación andaluza de UGT trató ayer de cerrar la crisis desencadenada por los escándalos contables y las denuncias por corrupción con la elección por amplia mayoría de una nueva dirección, de carácter continuista, presidida por Carmen Castilla, que se convierte así en la primera mujer que liderará un sindicato en la región. Las intensas negociaciones en los días previos para buscar el consenso diluyeron el rechazo del sector crítico, proclive a una gestora que abriera en canal la central en un congreso extraordinario, para eliminar de raíz cualquier sospecha de corrupción.
La candidatura de Castilla, que desde el pasado mayo ocupaba la secretaría de Igualdad y Políticas Sociales, partió de la Federación de Servicios Públicos, la agrupación más potente del sindicato andaluz -también la que más recelos despierta- y de la que han formado parte los últimos secretarios generales de UGT Andalucía. Es el caso de Manuel Pastrana, líder durante 15 años, o el recientemente dimitido Francisco Fernández Sevilla, número dos del anterior, bajo cuyos mandatos saltaron las supuestas irregularidades contables por el uso indebido de fondos públicos destinados a los trabajadores y que en realidad acabaron sufragando banquetes, comidas de feria o regalos para actos internos.
Aunque las demás federaciones veían la candidatura como un intento de tapar todos los problemas, finalmente se ha conseguido vencer ese rechazo con pequeñas concesiones. Así, salen del actual equipo de dirección los dos únicos miembros vinculados todavía con la ‘vieja guardia’ que representaban Pastrana y Fernández, con lo que el cambio de caras logra en parte la imagen de renovación y juventud que buscaba el sindicato.
Tampoco la dirección confederal, muy tocada por el escándalo, ocultaba su desacuerdo con esta fórmula continuista. Ayer mismo el secretario de Organización, José Javier Cubillo, que asistió al comité andaluz, no ocultaba que ellos hubieran preferido la creación de una gestora y la celebración de un congreso. Castilla ha contado con el aval del 83% de los delegados al comité extraordinario, celebrado a puerta cerrada y sin acceso de la prensa. La oposición quedó reducida a 14 votos en blanco.
Los disidentes, proclives también a la gestora y una renovación integral, incluida una investigación interna de las cuentas, calificaron ayer la elección de la nueva secretaria general como una «operación de maquillaje» para cerrar «en falso» la crisis. Y lamentaban que se hubiera perdido una oportunidad única para buscar el debate abierto y la gestión transparente que reclaman las bases.
La nueva secretaria general de una de las federaciones más importantes de UGT -cuenta con 200.000 afiliados en Andalucía- es diplomada en Enfermería y licenciada en Derecho y Psicología y ha sido directora de la Oficina de Atención al Ciudadano de los hospitales de Sevilla.