europeas 2014
Mariano Rajoy desoye la petición de los barones del PP y elude toda autocrítica
El presidente del Gobierno anuncia un plan en septiembre para dinamizar el partido.
Cospedal y Rajoy, durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional de ayer.
Ni motivos para la autocrítica ni fin del bipartidismo. Estas son las dos ideas que más recalcó Mariano Rajoy durante su intervención ante el comité ejecutivo nacional del PP que se celebró ayer en Madrid. El presidente del Gobierno rehusó hacer cualquier tipo de contricción por los 2,5 millones de votos perdidos con respecto a las elecciones europeas de 2009 y 6,7 millones respecto a las generales de 2011. Se aferró a una obviedad que considera esencial. «Hemos ganado las elecciones por delante del PSOE y a mucha distancia de los terceros», remachó. Además, calificó de «disparate» cualquier intento de extrapolar los datos del domingo con unas elecciones generales.
La posición de Rajoy contrasta con la de varios de sus barones autónómicos que expusieron la necesidad de asumir y corregir los errores cometidos. Esperanza Aguirre y Luis Ramón Valcárcel, presidentes del PP en Madrid y Murcia, lo hicieron dentro de la reunión, mientras que Alberto Fabra y Pedro Sanz, máximos dirigentes de La Comuniad Valenciana y de La Rioja, trasladaron su inquietud a los medios de comunicación antes de la cita en la sede de la calle Génova de Madrid.
María Dolores de Cospedal sí empleó el término autocrítica, pero no aplicada a las políticas del PP sino a la manera de trasladarlas a los ciudadanos. «La comunicación es nuestra asignatura pendiente», reconoció.
La secretaria general del PP trasladó un anuncio que hizo el propio Rajoy a la dirección popular, la puesta en marcha de un plan de dinamización del partido y del Gobierno para recuperar la confianza perdida entre sus fieles de cara a los comicios autonómicos y locales que se celebrarán dentro de un año. Cospedal asumió que, pese a las llamadas que hicieron durante la campaña electoral para evitarlo, sus fieles les han castigado, pero con un matiz importante. «Se han ido a la abstención, pero no han votado a ninguna otra fuerza política», remachó.