La sentencia
La sentencia no solo considera que la dirección de Batasuna gestionaba estas sedes sociales para financiar al Movimiento de Liberación Nacional Vasco, «controlado por ETA», sino que con ellas daba infraestructura logística a organizaciones satélites del «frente militar» de la banda como KAS, Jarrai o Gestoras y servían de almacén para el material usado en la ‘kale borroka’. La sala incluso reduce en un año las peticiones ya mínimas de cárcel de la Fiscalía, que en aplicación de tal atenuante rebajó al final del juicio sus solicitudes de condena inicial.