El piloto que voló en Mauritania y al que condecoró el Pisuerga
Marcos Antonio Benito Rodríguez era teniente del servicio aéreo
Marcos Antonio Benito Rodríguez
El madrileño Marcos Antonio Benito estaba casado y había fijado su residencia en San Andrés del Rabanedo. Su hijo mayor se prepara ahora en la Academia del Ejército del Aire de San Javier (Murcia) para recoger el testigo del padre que se le ha ido. Deja otro huérfano. A sus 50 años, el teniente se distinguió por un espíritu de servicio que le llevó a Mauritania, donde la Guardia Civil colabora con las autoridades del país africano, con el fin de reducir la salida de cayucos con destino a la península. Entonces era alférez. Uno de los rescates en los que colaboró lo recoge el diario El Mundo en un reportaje publicado en el verano de 2006, que firma Fernando Quintela. El reportero viajó a Mauritania para vivir la odisea de tratar de alcanzar las costas de Canarias y cita, con inmenso agradecimiento, a todos los agentes de los servicios Aéreo y marítimos de la Guardia Civil que les libraron de una muerte segura. El pasado mes de noviembre, recibió la medalla al Mérito de Protección Civil del Ministerio del Interior, en su categoría de bronce y con distintivo azul, por su participación en un operativo que se prolongó durante 19 días ante la desaparición de u joven de 19 años que había desaparecido en el río Pisuerga a su paso por Valladolid. La Delegación del Gobierno en Castilla y León fue sede del acto, al que asistió el general de la zona José Manuel Díez Cubelos y fue el director general de Protección Civil y Emergencias del Gobierno central, Juan Díaz Cruz, el encargado de imponer las distinciones.
En sus servicios volaba como copiloto con el capitán Pérez Peláez o comandaba el helicóptero en ausencia de éste.