Cinco ultras protagonizan el único incidente de una jornada que fue tranquila
La irrupción violenta de cinco encapuchados ultras en un colegio de Gerona fue la nota discordante de una jornada que transcurrió sin incidentes de relevancia. Los asaltantes destrozaron dos urnas y si no lograron estropear más material del local de votación fue por la actuación de varias personas, algunas de ellas de un equipo de rugby, que retuvieron a uno de los alborotadores hasta que llegaron los Mossos. El resto huyeron a la carrera, aunque posteriormente la policía autonómica detuvo a los cinco jóvenes, que entraron en el colegio al grito de «¡viva España!» y a los que se les acusa de delitos de daños, lesiones y desórdenes públicos. Fueron puestos en libertad a la espera de que el juez les tome declaración.
Fue casi el único punto de tensión del día, pues la votación, en general, tuvo un marcado ambiente festivo.