Podemos rompe el bipartidismo y desplaza al PSOE como segunda fuerza
El PP volvería a ser el más votado pero la formación de Iglesias acorta distancias.
Hace 38 años, en las primeras elecciones democráticas, se instauró el bipartidismo, una fórmula que con el paso de los años y la ausencia de alternativas parecía inamovible hasta que el sondeo del CIS hecho público ayer hizo saltar los aires el modelo. Podemos desbancó al PSOE como segunda fuerza en intención de voto en unos comicios generales. El PP, con el 27,3%, volvería a ser el más votado, pero el partido de Pablo Iglesias acorta distancias y con el 23,9% se sitúa a 3,4 puntos. Los socialistas bajan al desconocido escalón de los terceros y registran un apoyo del 22,2%.
De hacerse realidad la prospección del CIS, la formación del próximo Gobierno será una ardua tarea.
La izquierda en conjunto cosecharía una amplia victoria, sumaría más del 61% de los sufragios, sobre la derecha, pero el PP mantendría la vitola de ganador y partido más votado. El Parlamento presentaría una fragmentación nunca vista, con tres grandes grupos parlamentarios que tendrían entre 80 y 120 escaños. IU, con el 5,2%, y UPyD, con el 4,6%, verían mermada su representación. La misma suerte correrían todas las fuerzas nacionalistas, que a lo sumo igualarían su presencia.
El culpable de todo es Podemos. Su irrupción hace un año ha alterado el statu quo político de casi cuatro décadas. La incógnita radica ahora en si el fenómeno liderado por Pablo Iglesias mantendrá su potencia hasta las elecciones generales. Desde que apareció en julio en los estudios del CIS, el nuevo partido ha incrementado en 8,6 puntos su intención de voto. Una subida que ningún partido ha experimentado en seis meses desde que el CIS publica sus barómetros.
Pero el crecimiento de Podemos empieza a dar algún síntoma de frenazo. Si el sondeo de julio pasado le atribuía una intención de voto del 15,3% y en tres meses subió más de siete puntos, entre octubre y enero el incremento ha sido de apenas de 1,4 puntos. Claro que esta ralentización se debe en buena medida a la ‘cocina’ que aplica el CIS para modular la intención directa de voto, parámetro en el que el partido de Pablo Iglesias se muestra intratable. En el último estudio el 19,3% de los consultados afirma que votaría a Podemos, por el 12,9 y 12,4% que dicen que lo haría por PP y PSOE.
El estudio, por lo demás, confirma que el PP sería el ganador de las elecciones generales y que casi ha detenido la tendencia negativa. Los populares han perdido dos décimas en estimación de voto respecto a octubre y 2,7 respecto a julio pasado, por no hablar de los 17,3 que ha retrocedido respecto a las generales de 2011.
Otros indicadores son casi peores para el partido gubernamental. Solo la mitad de sus votantes de 2011 dice que volvería a votar al PP, lo que en teoría significa que de los once millones que reunió hace cuatro años solo son fieles cinco y medio; Mariano Rajoy es el líder nacional peor valorado con un 2,24 de nota, y es el undécimo de los doce que se evalúan en el estudio, solo está peor el portavoz parlamentario de UPN, Carlos Salvador, con 2,19. Además el 85,9% desconfían de él por un 13% que dice tener fe en el presidente del Gobierno.
No es mejor la situación de los ministros del Gobierno que dirige Mariano Rajoy. La mejor puntuada es Soraya Sáenz de Santamaría, 3,10, seguida del ministro de Asuntos Exteriores, 2,74, y de Sanidad, 2,62. En todo caso, suspensos muy alejados del aprobado.