El PNV expresa su «obstinación» para que Euskadi sea nación en Europa
El PNV expresó ayer su «obstinación democrática» en que «Euskadi sea contemplada como una nación más del mapa de naciones europeas», por la vía de un «acuerdo por la convivencia política» (entre el Estado y el País Vasco), a través de su presidenta en Bizkaia, Itxaso Atutxa.
La dirigente nacionalista presentó el manifiesto que este partido ha redactado de cara al Aberri Eguna (Día de la patria), que celebrará el próximo domingo en Bilbao. Este año, con la vista puesta en las elecciones locales, el lema será Herriz, herri, Aberri (Pueblo a pueblo, patria).
Para el PNV, en este Aberri se abre un nuevo «doble ciclo, económico y político, decisivo para el futuro de Euskadi. Un ciclo de crecimiento económico, y un ciclo de alta intensidad electoral que coincidirá en el tiempo con la imperiosa necesidad de una profunda reforma en las estructuras del Estado y con un legítimo intento de consecución de un nuevo estatus político» para el País Vasco, dijo Atutxa.
En este sentido, el PNV insistió en que «no cejará en su empeño hasta que Euskadi alcance su plenitud como nación en Europa y en el mundo».
Para ello, el PNV, en línea con la política que ha defendido en los últimos años, propone un «acuerdo por la convivencia política» (entre el Estado y el País Vasco), cuyo punto de salida sería el reconocimiento nacional de Euskadi. Sería «un pacto entre iguales como respuesta a la subordinación, con una bilateralidad efectiva con el establecimiento de mecanismos de arbitraje compensados, y en último extremo, con la institucionalización y el amparo legal del derecho a decidir del pueblo vasco como elemento de validación del nuevo estatus político resultante». El PNV recalca que el nacionalismo vasco no es un movimiento «contra nada ni contra nadie».