La incertidumbre sobre los acuerdos pone en marcha un nuevo ciclo político
Podemos y Ciudadanos advierten a PSOE y PP que no esperen pactos automáticos.
Todas las fuerzas políticas comparten que tras las elecciones del domingo se ha abierto un nuevo ciclo, con un escenario fragmentado como nunca y en el que los pactos para gobernar serán inevitables. A diferencia de hace cuatro años, casi no hay mayorías absolutas y la incertidumbre sobre los acuerdos es total. Las fuerzas emergentes ya han advertido que no van a dar cheques y blanco, y así como el PP no puede dar por hechos los acuerdos con Ciudadanos, el PSOE tampoco lo puede hacer con Podemos. Nada de entendimientos sin bajarse del autobús
Con las cifras en la mano, los cuatro grandes partidos nacionales tienen motivos para la sonrisa y el llanto. El PP se ha agarrado al clavo de que es la fuerza más votada, un diagnóstico que hace Mariano Rajoy, pero que los barones territoriales, con sus gobiernos en el aire, no comparten. En el PSOE se jactan de que tienen a los populares al alcance de la mano para las generales, pero también tuercen el gesto cuando comprueban que en Madrid son la tercera fuerza; en Barcelona, la quinta; en Valencia, la cuarta; y en Zaragoza, la tercera. Podemos exhibe sus triunfos en Madrid y Barcelona, aunque obvia que Manuela Carmena y Ada Colau no son de los suyos; y también ganó en A Coruña o Santiago, pero como en las dos grandes capitales con candidaturas de unidad popular que son una amalgama de fuerzas políticas. Los de Pablo Iglesias se han quedado lejos de su objetivo de adelantar a los socialistas, e incluso en algunos territorios han quedado muy por debajo de sus expectativas, como en la Comunidad Valenciana, donde son el quinto partido. Ciudadanos también se felicita porque ha pasado de la nada a tener 1.500 concejales y casi 60 diputados autonómicos aunque tampoco ha llegado a la meta de ser la tercera fuerza nacional y se ha quedado en un modesto 6,5% de los votos en las municipales, un punto de partida muy bajo para unas generales
«El bipartidismo está tocado», sentenció ayer Albert Rivera poco después de que Iglesias proclamara «el principio del fin del bipartidismo».