El ex director del CNI en el 11M afirma que Aznar le «manipuló y engañó»
Jorge Dezcallar, en un libro titulado ‘Valió la pena’, señala que el Gobierno gestionó de forma partidista el atentado.
Jorge Dezcallar, el civil que dirigía el 11 de marzo de 2004 el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha decidido romper su silencio de once años después de aquellos atentados del terrorismo islamista que causaron en Madrid 191 muertos y 1.841 heridos. En un libro de memorias titulado Valió la pena y de próxima aparición, denuncia que el Gobierno de José María Aznar le «marginó, manipuló y engañó» en los días siguientes a la masacre de los cuatro trenes en un intento de que el mayor atentado de la historia de España fuera una baza para que el PP ganara las elecciones generales.
Dezcallar dedica 50 páginas de la publicación a repasar sus vivencias del mes largo que pasó entre la masacre y su cese al frente del CNI ordenado por el socialista José Luis Rodríguez. Su conclusión es que Aznar y los máximos responsables de Interior, con Ángel Acebes a la cabeza, realizaron «una gestión puramente partidista del atentado». Que mantuvieron viva hasta el mismo 14 de marzo de 2004, fecha de las elecciones, la tesis principal de la autoría de ETA, pese «a no haber ninguna duda» desde el día anterior de que se trataba de un crimen yihadista, porque creían que era la forma de revalidar su mayoría absoluta. «El Ejecutivo trató el asunto como un problema de partido, por encima del interés de Estado», señala en el capítulo 9.
El entonces jefe del espionaje comienza por reconocer que, como le ocurrió a Estados Unidos con el 11S, «no vimos venir el atentado» y también que el CNI, «como todos», se decantó en la mañana y la tarde del día de la masacre por atribuir a ETA el atentado, especialmente porque una primera información errónea de la Policía apuntaba a que el explosivo utilizado era Tytadine, el habitual de la banda terrorista. Pero la tesis islamista, explica el ex diplomático, coge fuerza ya desde la tarde y noche del día 11.
En su libro revela que Aznar, a través de su entonces jefe de comunicación, Alfredo Timermans, lo «engañó y manipuló» en la víspera de las elecciones.