Iglesias gira a la izquierda y coloca a Echenique como número tres
Muy valorado por oficialistas y críticos deberá ser ratificado por el Consejo Ciudadano.
Pablo Echenique y Pablo Iglesias tras la reunión en la que se tomó la decisión. KIKO HUESCA
ander azpiroz | madrid
Pablo Iglesias optó por el golpe de mano en el organigrama de Podemos para atajar la crisis abierta en el antes conocido como sector oficialista y que a día de hoy se encuentra dividido entre afines al secretario general y una corriente más pragmática afín a Íñigo Errejón. El as que se ha sacado de la manga el líder de Podemos se llama Pablo Echenique. En la próxima reunión del Consejo Ciudadano del partido, que se celebrará el 2 de abril, Iglesias propondrá al barón aragonés como secretario de Organización y número tres de Podemos. No hay dudas sobre su ratificación.
Con esta maniobra el secretario general mata dos pájaros de un tiro. Por un lado, aplaca el malestar de Errejón y los suyos por la destitución fulminante de Sergio Pascual. Echenique es un hombre muy valorado en el partido, tanto por los oficialistas como por los críticos que abandera Izquierda Anticapitalista. Si el objetivo de Iglesias con el nombramiento es recuperar la unidad perdida, nadie mejor que el candidato que ha propuesto para dirigir los entresijos del partido.
Por otro lado, la apuesta por Echenique supone un giro a la izquierda en Podemos. El físico aragonés fue uno de los líderes que plantó cara al secretario general durante el proceso fundacional del partido al considerar que el partido se escoraba hacia la moderación y abandonaba el espíritu participativo de los círculos sobre el que se fundó. El incluir ahora a su antiguo rival en la dirección de Podemos, cuando en el pasado llegó hasta hacer campaña en su contra para que no se hiciese con la Secretaría General en Aragón, envía un mensaje a los pragmáticos que estarían dispuestos a estudiar una abstención en una segunda investidura de Pedro Sánchez.
Iglesias avanzó ayer que uno de los objetivos que ha encargado a su futuro secretario de Organización será elaborar un proyecto para reorganizar la estructura interna de la formación, que ha sufrido hasta seis crisis territoriales en apenas dos años de vida. «Hay mucho que mejorar», aceptó el líder de Podemos, que no descartó ninguna opción, incluida una nueva asamblea ciudadana como la del madrileño palacio de Vistalegre en la que se plantee una refundación del partido.
Una de las claves que ha señalado Iglesias será recuperar la participación interna, la misma de la que se prescindió en el pasado para crear una organización centralizada que catapultase a Iglesias a La Moncloa.
Durante su comparecencia junto a los secretarios generales autonómicos, Iglesias lidió como pudo con las preguntas acerca del momento que atraviesa su relación con el número dos, Iñigo Errejón. El líder de Podemos no se salió del guión y negó que esté enfrentado a su mano derecha.
Ante la próxima reunión con Sánchez, Iglesias insistió en que la única opción que se plantea Podemos es la del Gobierno de coalición.