Sánchez avisa al socialista de corazón: «Votar a Iglesias es votar contra el PSOE»

Sánchez, en el carrusel ecológico de Granada. MIGUEL ÁNGEL MOLINA

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

P. de las Heras | Madrid

Las encuestas son rotundas. El PSOE tiene difícil mejorar siquiera mínimamente los resultados de las generales del 20 de diciembre. Y Pedro Sánchez ha decidido no matar moscas a cañonazos. Su equipo ha puesto ya en marcha una campaña destinada, no a captar nuevos votantes, sino a tocar la fibra de los socialistas de corazón.

Fían su capacidad de resistir al respaldo de esos 5,5 millones de votantes que, en el escenario más adverso de todos cuantos ha vivido el partido hasta la fecha, se mantuvo fiel a las siglas, a remover la conciencia del medio millón que se le fue a la abstención y, logre o no recuperarlos, a sembrar al menos ciertas dudas en el casi millón y medio que buscó refugio en Podemos creyendo que eso permitiría anclar un Gobierno socialista a la izquierda. A este último grupo se dirigió ayer de manera clara el candidato, en un desayuno del Foro Nueva Economía. «Si dependo de los votos de Iglesias, no seré presidente del Gobierno —advirtió—; nunca apostará por el PSOE». Sánchez se esmeró en su relato de lo acaecido en los tres meses durante los que buscó un acuerdo con Ciudadanos y Podemos para lograr un Ejecutivo alternativo al de Mariano Rajoy que derogara los aspectos más polémicos de la reforma laboral, recuperara la universalidad de la sanidad y devolviera a las becas la naturaleza de derecho. «Yo elegí cambio, di un paso al frente y desgraciadamene no conté con el voto del señor Iglesias; espero que los españoles hayan tomado nota», dijo.

«Pedro, voy a votarte»

El secretario general de los socialistas se recreó incluso en una anécdota elocuente que, según dijo, vivió recientemente, la de un matrimonio de unos 55 años que le paró por la calle para darle ánimos. «Pedro, yo voy a votarte», le dijo ella. «Yo voy a votar a unos que te van a ayudar a ser presidente», completó él. Eso es lo que los socialistas quieren evitar a toda costa, que haya quien opte el 26 de julio por Unidos Podemos (la alianza entre Podemos e Izquierda Unida) no porque sean su opción de Gobierno sino para que ejerza de contrapeso.

Cargando contenidos...

«Votar a Iglesias —insistió contundente Sánchez— es votar contra el PSOE. No busquéis intermediarios, los intermediarios siempre encarecen el producto. Quien quiera cambio que vote PSOE, que luego yo no voy a vetar a otras fuerzas». Por «otras fuerzas» se refería, claro, a Podemos y Ciudadanos. La gran coalición que pretende Mariano Rajoy sigue siendo para él (aunque no para todos los socialistas) una opción inexplorable.