El socialismo europeo bendice a Díaz como lideresa ‘in pectore’ del PSOE
Susana Díaz conversa con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. J. ANTONIO GARCÍA CORDERO
adolfo lorente | bruselas
Ha llegado su hora. Insiste en negarlo, en reiterar que ella estará donde quieran sus compañeros de partido, que está centrada en defender los intereses de Andalucía. Susana Díaz no flaquea. Y sonríe. Mucho, por cierto. ¿Será la nueva secretaria general del PSOE? Su discurso es una extraña mezcla entre el «hoy no toca» de Jordi Pujol y el «no es no» del defenestrado exsecretario general y quizá su futuro rival, Pedro Sánchez. Sugiere sin decir y evita cerrar puertas que ella asegura no querer abrir. «Bruselas ha sido su rampa de lanzamiento y ha sido recibida como una suerte de líder del partido ‘in pectore’», confiesan fuentes socialistas conocedoras de las 24 frenéticas horas que la presidenta andaluza ha pasado en la capital comunitaria.
La pregunta sobre su candidatura a la secretaría general se repitió en mil formatos pero siempre obtuvo la misma respuesta. «No estoy en eso. Ya lo he dicho muchas veces, yo voy a estar donde quieran mis compañeros: en la cola o en la cabeza, con ilusión, con ganas, pero eso ahora mismo no toca. Ahora toca el proyecto, cómo volvemos a darle fortaleza e ilusión al partido para que se recupere. El PSOE es mucho PSOE y se recuperará antes de lo que a muchos les gustaría», zanjó.
Ayer fue algo así como el ‘Día Susana Díaz’ en Bruselas. Una jornada muy intensa que comenzó a las ocho de la mañana entrevistándose con el jefe de filas del grupo de los socialistas europeos, Gianni Pittella. Luego, tuvo un brevísimo encuentro con el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, y ya a mediodía, pronunció un discurso ante los eurodiputados socialistas, en el que reivindicó el papel de la socialdemocracia para «ensalzar los valores europeos frente a los fantasmas populistas, nacionalistas e independentistas».
Si alguien tenía dudas de su voluntad de liderar el PSOE, su agenda de la tarde dejó pocas dudas. Se reunió con la Alta Representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, la comisaria de Desarrollo Regional, Corina Cretu, y el todopoderoso comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.
A las 17.30 horas, con la misma sonrisa de campaña con la que llegó, abandonaba la UE «más que satisfecha por el conocimiento que en la Comisión tienen de Andalucía» e insistiendo en que ella habla como presidenta.