Rajoy descarta adelantar las elecciones pese a las discrepacias con Ciudadanos
En el PP creen que sólo habrá anticipo si Pedro Sánchez recupera el liderazgo en el PSOE.
Mariano Rajoy durante la rueda de prensa al término de la reunión de los líderes de la UE. H. WAGNER
r. gorriarán | madrid
A partir del 3 de mayo se habrá cumplido el plazo constitucional para convocar elecciones anticipadas, pero Mariano Rajoy ni se plantea esa salida, y eso que el PP es la única formación que, según las encuestas, tiene asegurada una mejora de los resultados obtenidos el 26 de junio pasado. El anticipo «perjudica a España», «lo positivo, lo sensato y lo razonable» es huir de ese escenario y que haya estabilidad, sentenció.
El presidente del Gobierno reconoce que gobernar en minoría es una tarea más compleja de lo previsto porque no tiene un socio que le garantice la tranquilidad parlamentaria. Ciudadanos es su mejor aliado, pero sus 32 diputados, no solucionan nada cuando la oposición de PSOE, Podemos y los nacionalistas se une. Además su relación con el partido de Albert Rivera atraviesa una crisis a cuenta del incumplimiento de los acuerdos anticorrupción.
Por todo ello, la carta del adelanto electoral ha empezado a asomar en la baraja de posibilidades. Pero Rajoy no se plantea, al menos en público, utilizar ese resorte. «No voy a andar -advirtió- en juegos de ahora adelanto». El presidente del Gobierno no cree que la situación sea dramática, hay «discrepancias» con Ciudadanos, pero nada que no sea superable «de manera civilizada, hablando y haciendo un esfuerzo ambas partes por entender los planteamientos de la otra».
Una opinión que comparte el presidente de la formación liberal, que no ve posible que Rajoy decida anticipar las elecciones generales porque sería poner «España patas arriba» por evitar que se investigue la corrupción en el PP. «Sería de poca sensatez», según Rivera. El líder de Ciudadanos reconoció que tienen un desencuentro con el PP por las medidas de regeneración democrática, pero están en buena sintonía en la negociación de los presupuestos y otras iniciativas legislativas de corte económico.
Las dificultades que han surgido para aprobar los presupuestos de este año tampoco parecen razón suficiente, a juicio del presidente del Gobierno, para plantearse el anticipo de los comicios.
Varios dirigentes del partido gubernamental temen que si Pedro Sánchez vuelve a liderar el PSOE será imposible la colaboración en los asuntos de Estado, y la legislatura se bloquearía. No creen que vaya a ser así si el vencedor de las primarias socialistas es Susana Díaz o Patxi López, a los que ven con más poso institucional. «Si gana Sánchez, Rajoy adelanta», vaticina un miembro de la dirección del PP.
El presidente del Gobierno, sin embargo, no se pone en esa situación y señaló que va a dedicar sus esfuerzos a sumar acuerdos a los que ya tiene con Ciudadanos y Coalición Canaria para que los asuntos relevantes salgan adelante.