Un informe policial concluye que en las estampidas de Sevilla hubo premeditación
Considera «desórdenes públicos» los hechos generados por tres grupos en la ‘Madrugá’ .
m. sáiz-pardo | madrid
La Policía Judicial, tras horas de confusión, ya tiene una idea bastante aproximada de cómo se gestaron las estampidas durante la ‘Madrugá’ sevillana que casi acabaron en tragedia. Según fuentes de la investigación, las avalanchas humanas fueron preparadas con «premeditación» por, al menos, tres grupos, que actuaron de forma casi simultánea. La policía todavía indaga si, al menos dos de estos grupos, pudieron coordinarse para provocar que las estampidas fueran mayores, aunque por el momento no ha encontrado ninguna conexión entre las diferentes células de vándalos. Tampoco los agentes han hallado motivación terrorista alguna, por lo que, a pesar de la gravedad de las estampidas, el asunto está considerado exclusivamente como «desórdenes públicos».
Tras la detención de ocho personas, de las que tres han sido enviadas a prisión, el centro de las pesquisas ahora son las redes sociales. Uno de los tres grupos estaba compuesto por dos jóvenes sevillanos de 19 años. Uno de ellos, antes de provocar la estampida, subió a su cuenta de Instagram dos imágenes. En una de ellas se le ve junto a otro de los arrestados y con la leyenda «Sevilla va a temblar». En otra de las fotografías, el detenido, vestido de punta en blanco, utiliza los hashtags #guapeteantesdelacatastrofe, #guapeteatropellao, #avalancha y #putasemanasanta.
Estos dos individuos, que quedaron en libertad con cargos por desórdenes públicos y un delito contra los sentimientos religiosos, estuvieron detrás del tercero de los cuatro focos de las avalanchas o desórdenes y fueron detenidos a la 6 de la madrugada del sábado.
El primero de los incidentes, el menos grave y que no llegó a ocasionar ninguna estampida aunque sí momentos de tensión, fue cuando a las 3.30 horas un ciudadano senegalés ebrio y con antecedentes penales comenzó a gritar en la zona de Reyes Católicos «Alá es grande». Fue arrestado acusado de desobediencia a la autoridad y delito contra los sentimientos religiosos. Ha quedado en libertad con cargos.
Delincuentes habituales
A las 4.20 horas la Policía capturó a otro grupo de tres delincuentes habituales: tres sevillanos de 47, 46 y 45 años. Los tres, con una lista de antecedentes policiales muy extensa, iban armados con barras de metal para hacer más ruido, hicieron aspavientos para asustar a los asistentes y gritaron «gora ETA». Consiguieron causar una importante estampida. Son las tres personas que han entrado en prisión acusadas de desórdenes públicos «agravados».
La tercera carrera multitudinaria fue la que provocaron los dos detenidos que se jactaron en las redes sociales de su ‘hazaña’. Cinco minutos después de su arresto, fueron capturados otros dos jóvenes, también sevillanos y de 21 y 22 años, muy cerca de allí mientras gritaban «Alá es grande».
Al margen de estos hechos, la Policía investiga a un grupo de siete chicas, entre ellas varias menores, que en el transcurso de una de las avalanchas se mofaron de la multitud que corría despavorida, provocando momentos de mayor tensión. Ninguna de estas jóvenes ha sido detenida.
Durante los incidentes de la ‘Madrugá’ fueron atendidas cerca de un centenar de personas, la mayoría de ellas por crisis de ansiedad. 17 asistentes resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios. El más grave es un hombre de 60 años que resultó con traumatismo craneoencefálico al ser arrollado por la multitud. Otra persona sufrió una fractura de cadera.