Los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla viven una «situación límite»
Algunos de los inmigrantes que cruzaron a la carrera el paso fronterizo de Ceuta el lunes. REDUAN
m. s. p. | madrid
Ya no son solo las imágenes de los inmigrantes encaramados a las vallas de Ceuta y Melilla las que están dando la vuelta al mundo. Los pasos fronterizos ‘legales’ de las dos ciudades están viviendo una «situación límite» en las últimas semanas. Ahora son imágenes de un agente herido al intentar el lunes frenar con zancadillas una avalancha humana en Ceuta; de un policía en julio lanzando una barrera para ‘neutralizar’ en la frontera de Melilla a un marroquí armado con un cuchillo ante la falta de pistolas eléctricas; de coches kamikazes entrando a todo gas en junio en Melilla cargados de irregulares y embistiendo a los funcionarios; de las muertes en avalanchas en marzo y en abril de porteadoras en Ceuta…
«Es la tormenta perfecta», resume algún agente. Los policías de las dos ciudades están dolidos por las críticas al funcionario de Ceuta que se rompió la tibia y el peroné «al intentar hacer su trabajo impidiendo que violentaran por la frontera», denuncia Jesús González Miaja, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Ceuta.
Culpas, de nuevo, al CNP cuando -apuntan desde el cuerpo- la «situación está fuera de control» en las dos ciudades por la mezcla de tres factores: falta de agentes, infraestructuras desactualizadas y la presión migratoria con la que «siempre juega Marruecos en busca de dinero», en palabras de Jesús Barranco, secretario general del SUP en Melilla.
Otro intento en Ceuta
Cerca de un millar de inmigrantes subsaharianos intentaron la madrugada de ayer un nuevo salto masivo a la valla de Ceuta, sólo 24 horas después de que 187 africanos lograran entrar en la ciudad autónoma a la carrera.
Según informaron fuentes de la Guardia Civil, esta vez el contingente sí que pudo ser localizado a tiempo. Durante buena parte de la noche, efectivos marroquíes consiguieron evitar que el grupo se acercara al perímetro fronterizo, pero finalmente sobre las 6 de la madrugada cerca de 300 inmigrantes lograron llegar hasta el vallado. Los agentes del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil lograron contenerles.