Fallece un teniente al estrellarse su F-18 al despegar en Torrejón
El joven piloto, número uno de su promoción e hijo de un coronel en la reserva, no pudo eyectarse.
Los investigadores en el lugar en el que cayó el avión al intentar despegar. FERNANDO VILLAR
mateo balín | madrid
Se llamaba Fernando Pérez Serrano y era natural de Murcia. El joven, de 26 años, teniente del Ejército del Aire, encontró este martes la muerte, pasadas las once de la mañana, al estrellarse su caza F-18 del Ala 12 dentro de la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), a la que estaba destinado desde julio de 2014. El siniestro sucedió durante la maniobra de despegue -el piloto no ha podido eyectarse-, lo que provocó una pérdida de potencia del aparato.
Pese a su juventud, experiencia no le faltaba. Número uno de su promoción, la 65, le había sido otorgada la cruz al mérito aeronáutico, reconocimiento que tiene por objeto recompensar y distinguir individualmente a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil por la realización de acciones y hechos o la prestación de servicios de destacado mérito o importancia. Hijo de un coronel del Ejército del Aire en la reserva, ingresó en dicha academia en 2009. Estaba matriculado en la Universidad Politécnica de Madrid, en el Grado de ingeniería aeroespacial, aeronáutica y astronáutica. Formó parte entre 2009 y 2014 de la Academia General del Aire.
La Comisión para la investigación técnica de accidentes de aeronaves militares, dependiente del propio Ejército del Aire, se trasladó hasta la base de Torrejón de Ardoz nada más producirse el accidente para recabar toda la información y así poder aclarar las causas del siniestro. A falta de confirmación oficial, todo indica que se produjo un fallo técnico, por la pérdida de potencia del caza en el despegue.
La muerte de Fernando Pérez Serrano se produjo sólo cinco días después de que otro piloto, el capitán Borja Aybar García, falleciera tras sufrir un accidente el caza Eurofighter del Ala 14 que pilotaba cerca de la Base de Los Llanos (Albacete), cuando regresaba del desfile aéreo de Madrid con motivo del 12 de octubre. De 34 años, casado y con un hijo de cuatro meses, Aybar tenía 1.200 horas de vuelo y su caza se estrelló durante la maniobra de aterrizaje.
Con respecto al modelo F-18 que pilotaba Pérez Serrano, se trata del segundo accidente mortal de un componente del Ala 12 de Torrejón de Ardoz, después de que un teniente coronel falleciese en noviembre de 1991, hace casi 26 años, tras estrellarse en el polígono de tiro de las Bardenas (Navarra).
Más recientemente, en marzo de 2000, tuvo lugar el último siniestro con fallecidos de este tipo de caza. Dos F-18 del Ala 15 de Zaragoza chocaron en el aire tras realizar unas prácticas de tiro en las Bardenas. Como consecuencia de la colisión, uno de los pilotos, el capitán Ignacio Segura, salmantino de 33 años, falleció en el siniestro.