La jueza Lamela apunta a juzgar a decenas de Mossos por su trabajo el 1-O
Espera conocer cuántos de los 7.850 agentes han sido identificados por su inacción el día del referéndum.
Unos mossos el día del referéndum junto a un colegio en el barrio de Sants de Barcelona. TONI ALBIR
agencias | madrid
Tras la decisión del Tribunal Supremo de quedarse con el grueso de la investigación sobre la supuesta rebelión durante el proceso independentista, la Audiencia Nacional ve limitadas sus indagaciones básicamente a la actividad en estos últimos meses de los Mossos d’Esquadra y sus jefes operativos. Y esta investigación ya apunta a que podría ser mucho más complicada que el macrosumario que ayer nació en el alto tribunal.
La juez Carmen Lamela por ahora tiene un listado de imputados muy corto: el cesado mayor del cuerpo, Josep Lluis Trapero, y la intendente de la policía catalana, Teresa Laplana. Al primero ya le acusa de haber impartidos órdenes orales y secretas para desobedecer las instrucciones de desalojar los colegios en la jornada del referéndum del 1 de octubre. A la segunda, de haber ignorado las peticiones de auxilio de los guardias civiles acosados por la multitud en los registros del 20 de septiembre en Barcelona.
Pero la causa de Lamela podría ampliarse a un número mucho mayor. La juez cuenta con el listado completo de los 7.850 agentes autonómicos que participaron en el dispositivo del 1-O. Las fuerzas de seguridad, por su parte, tienen ya decenas de nombres de mossos que se negaron a actuar el día de la votación y que han sido identificados gracias a sus indicativos y a las innumerables imágenes distribuidas en las redes sociales.
La juez y la Guardia Civil, igualmente, tienen en su punto de mira a varios mandos policiales, además de Trapero, que se encargaron de instruir a sus subordinados para que no ayudaran en el desalojo de los colegios.
La unificación decidida ayer por el Supremo no termina con el continuo solapamiento de investigaciones. Una veintena de juzgados barceloneses indagan, a raíz de denuncias de particulares, supuestos episodios de inacción de los Mossos el 1 de octubre.
Despliegue policial
La crisis migratoria, que ha obligado a reforzar las fronteras de Ceuta y Melilla y los centros de internamiento de extranjeros con más unidades policiales, y los permisos a los agentes han mermado el despliegue policial en Cataluña, según indicaron fuentes conocedoras del dispositivo. A estas dos circunstancias se ha unido también la normalidad con la que se está aplicando el artículo 155 que, hasta ahora, no está dando lugar a protestas violentas ni a situaciones de inseguridad.
Ante esta situación, se han favorecido los permisos para viajar a casa y, así, algunos agentes, que han estado más de 50 días sin relevo, han podido disfrutar de quince días de descanso.
Las fuentes consultadas no pueden precisar el número exacto de efectivos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que permanecen en Cataluña ni el de los que han salido de momento, aunque en este último precisan que serían unos 15 grupos, que multiplicados por 45 agentes cada uno (es la media que se desplaza), supondría 675 policías que se habrían marchado de Cataluña.
De acuerdo con las fuentes, esta semana permanecían en la comunidad catalana 25 grupos de antidisturbios (1.125 policías), si bien la cifra puede variar levemente en función de los relevos. En cualquier caso, tras los relevos y la vuelta de algunos grupos o subgrupos de UIP, las fuentes estiman que el despliegue de los antidisturbios en la comunidad autónoma contaría hoy por hoy con 400 agentes menos que cuando se inició con motivo del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre.
Ceuta, Melilla, Murcia y la cárcel de Archidona (Málaga), que desde hace unos días funciona como un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) para poder dar asistencia a los cientos de inmigrantes que llegaron este fin de semana a las costas andaluzas y de Murcia, han necesitado refuerzos policiales ante esas avalanchas y la consiguiente saturación de los centros.
Por parte de la Guardia Civil, los permisos también han reducido estos días el número de sus efectivos en Cataluña, si bien tanto los de este cuerpo como los de la Policía Nacional se intensificarán de nuevo de cara a la cita electoral del 21 de diciembre y muchos agentes pasarán la Navidad fuera de casa.