JxCat descarta a Puigdemont tras la advertencia del TC
La coalición secesionista abre la puerta a un candidato viable.
Inés Arrimadas y su marido Xavier Cima durante el partido de Nadal y Martin Klizan. ALEJANDRO GARCÍA
CRISTIAN REINO | BARCELONA
Cambio de tercio en Junts per Catalunya, la coalición que lidera Carles Puigdemont. El día después de que el Tribunal Constitucional y el Consejo de Garantías Estatutarias catalán cerraran el paso a una eventual investidura del expresidente de la Generalitat, la formación independentista se mostró contraria a desobedecer al intérprete del a Carta Magna y anunció que no pedirá al presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent, que proponga al exalcalde de Girona como candidato a la reelección. Por primera vez desde las elecciones del 21-D, JxCat lanzó hoy un mensaje trufado de realismo. Justo, además, el día en que se cumplía el medio año desde que el ‘Parlament’ proclamó la república, lo que derivó en la aplicación del 155 y la huida del expresidente a Bruselas, junto con una parte de su equipo de gobierno. «No forzaremos ninguna situación de desobediencia, porque sería alimentar aún más el conflicto en la mala dirección», afirmó el portavoz del grupo parlamentario secesionista, Eduard Pujol, a la agencia Efe. «Es necesario mantener la opción de Puigdemont», pero sin entrar «en un escenario de desobediencia», porque no hay voluntad de «generar nuevos problemas», insistió.
Tras las advertencias del Constitucional —notificadas ayer por un funcionario en persona— y el dictamen del Consejo de Garantías, la patata caliente pasó a manos de Roger Torrent, que convocó un pleno para el jueves y el viernes de la semana que viene, en el que se prevé debatir la propuesta de JxCat de reformar la ley de la Presidencia para incluir la ‘teleinvestidura’, una medida ‘ad hoc’ para el expresidente. Esquerra ya era contrario a poner en riesgo a la Mesa de la Cámara. Pero tras el cambio en JxCat, Torrent lo tiene ahora más fácil para modificar el orden del día y dejar la reforma legal en el cajón. Si no lo hace, el Gobierno y Cs le advirtieron de que le marcarán de cerca. «No hagan cosas extrañas porque ya saben cuál será la reacción del Gobierno», avisó el ministro portavoz, Iñigo Ménez de Vigo.
La renuncia de JxCat a investir a Puigdemont abre la puerta de par en par al llamado plan D, que sería la elección de un candidato libre de causas judiciales o, como acostumbran a decir en ERC, un candidato «efectivo», que pueda formar gobierno; algo que también reclaman amplios sectores de la sociedad catalana. Y es que los tres intentos anteriores de elección presencial (Puigdemont, Sànchez y Turull) fueron, en palabras de Oriol Junqueras, escenificaciones o «gesticulaciones» que los impulsores ya sabían que no tenían más recorrido que la mera denuncia victimista. Ahora JxCat ha dado el primer paso hacia la formación de un gobierno. El siguiente paso lo tiene que avanzar Puigdemont, designando a su sucesor.
La coalición aseguró que no renuncia a investir al expresidente a medio o largo plazo, según dijo ayer Pujol. Eso implicaría apostar por la elección de un candidato de transición que esté dispuesto a dar un paso al lado si en algún momento se allanara el camino judicial para su líder y se lo pidieran.