Cristina Cifuentes planta a la jueza del caso Máster por unas migrañas
La expresidenta madrileña no acude a declarar por enfermedad ante la instructora que la investiga.
Cristina Cifuentes. EMILIO NARANJO
ANDER AZPIROZ | madrid
En el calendario de la investigación judicial por los supuestos tratos de favor a algunos estudiantes en la Universidad Rey Juan Carlos estaba marcado el día de ayer en rojo. Era la fecha señalada para que Cristina Cifuentes se defendiera ante la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, de los delitos de cohecho y falsedad en documento público que se le atribuyen a cuenta del supuesto máster que cursó en la universidad bajo sospecha. Pero la expresidenta madrileña no se presentó a la cita, prevista para las 9.00 horas. En su lugar, su abogada presentó un parte médico en el que se justificaba la imposibilidad de la imputada de acudir al juzgado a causa de una enfermedad.
No conforme con la prueba presentada, la magistrada envío al domicilio de la exdirigente popular a un médico forense, quien tras examinarla durante un cuarto de hora corroboró que Cifuentes se encontraba aquejada de una fuerte migraña. Finalmente, la instructora del caso Máster decidió aplazar la declaración al próximo 23 de julio.
La defensa de la expresidenta regional ya solicitó el viernes aplazar la comparecencia y que el caso pasase al Tribunal Supremo ante la posibilidad de que también resulte investigado el diputado del PP y candidato a presidir la formación Pablo Casado, quien cursó un máster semejante en la Rey Juan Carlos y en el que se le convalidaron 18 de las 22 asignaturas. No obstante, la jueza rechazó la solicitud y mantuvo la declaración de Cifuentes para ayer.
La comparecencia de la exdirigente popular debería haber llegado después de la de varios profesores del máster, también investigados en la causa, que han asegurado en sede judicial que nunca examinaron a Cifuentes. Ella, en cambio, ha mantenido desde que saltó el escándalo que cumplió con todas las tareas que le encomendaron los docentes y que también realizó un trabajo de fin de máster, que aún no ha sido capaz de presentar en público porque, asegura, se le extravió en una de las varias mudanzas que realizó en los últimos años. A ello se suma que en el acta del trabajo de fin de máster las firmas de dos de las tres profesoras que deberían haber compuesto el tribunal ante el que lo defendió estaban falsificadas. De todo esto tendrá que dar cuenta la expresidente ante la jueza del caso el próximo día 23.
Este martes sí declararon cuatro profesores del máster que también estaban citados.