El comisario Villarejo ve una «estrategia policial» detrás de la filtración
Los ecos de las grabaciones filtradas de la reunión del comisario José Manuel Villarejo, la empresaria alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein y del expresidente de Telefónica Juan Villalonga llegaron hasta la misma prisión donde se encuentra desde hace ocho meses el exagente encubierto de la Policía Nacional. La defensa del principal acusado en la Operación Tándem presentó ayer un escrito ante el juzgado instructor de la Audiencia Nacional en el que defiende la inocencia de su cliente con respecto a la difusión de estas conversaciones.
El abogado de Villarejo, Ernesto Díaz-Bastien, se dirigió al juez Diego de Egea para denunciar la existencia de una «estrategia policial y mediática» orquestada en contra del comisario. Sugiere que la posible filtración pudo realizarse desde la unidad policial que guarda los discos duros intervenidos en la operación, en manos de la Brigada de Investigación Tecnológica y de la Unidad de Asuntos Internos.
Del mismo modo, señaló que no es la primera vez que denuncian las «continuas filtraciones» que se producen en la causa de actuaciones que se encuentran secretas, algo que «no es casualidad».