El Congreso rechaza el embargo de armas a Arabia Saudí para defender los empleos
El PSOE anticipa el sentido de la intervención de hoy de Sánchez con su voto en contra en la Comisión de Defensa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la sesión de control en el pleno del Senado. FERNANDO VILLAR
RAMÓN GORRIAGÁN | MADRID
El Congreso rechaza que España paralice la venta de armas a Arabia Saudí. PSOE y PP votaron en contra de las propuestas presentadas en la Comisión de Defensa de la Cámara por Unidos Podemos, Esquerra, PDeCAT y Compromís para suspender las exportaciones de armamento al Gobierno de Riad. Es significativo el voto de los socialistas porque su negativa preludia, salvo giro copernicano, la de Pedro Sánchez en el debate que mantendrá mañana en el pleno del Congreso.
El PSOE no escondió en el debate de la Comisión de Defensa que lo primordial es mantener el contrato de Navantia para la construcción a partir de enero de las cinco corbetas encargadas por la monarquía de Salmán bin Abdulaziz y que el asesinato del periodista opositor Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul merece la más absoluta de las condenas, pero no va a poner en peligro un acuerdo de 1.813 millones de euros y el empleo de 6.000 trabajadores en la bahía de Cádiz. Como dijo el portavoz de Esquerra, Joan Tardá, «el negocio es el negocio», o como recoge el dicho catalán, «la pela es la pela».
El diputado socialista Antonio Gutiérrez en su réplica preguntó a los representantes de Esquerra, PDeCAT y Compromís cuál sería su posición si los astilleros de Navantia en vez de estar en Cádiz estuvieran en Cataluña o la Comunidad Valenciana. Los socialistas tuvieron la compañía del PP, juntos tienen la mayoría de la comisión, para rechazar el veto a la venta de armas. Ciudadanos y el PNV no tomaron partido en la encrucijada y se abstuvieron, mientras que Unidos Podemos, los independentistas catalanes y los nacionalistas valencianos votaron a favor de la paralización. Los socialistas avanzaron que las decisiones que vaya a tomar el Gobierno respecto a Arabia Saudí «tendrán que ser colectivas en el seno de la Unión Europea» porque las acciones unilaterales no van a ninguna parte. Criterio al que se sumaron en sus intervenciones los portavoces de PP, Ciudadanos y los nacionalistas vascos. Hasta ahí está dispuesto a llegar el Gobierno de Sánchez.
Temores en la Moncloa
El temor gubernamental es que Alemania, que el sábado canceló sus contratos de material bélico con Arabia Saudí, presione para que la «posición común» de la UE sea la suya. Salvo Francia que exportó armas a Riad por valor de 291 millones de euros en los dos últimos años, España por 254 millones, e Italia, por 226, para el resto de países comunitarios el coste económico de paralizar sus operaciones con Arabia Saudí sería muy asumible. Incluso para España las cifras de su comercio armamentístico con ese país no son desorbitadas, el problema está en las consecuencias que tendría sumarse al veto. Y ahí vuelve a aparecer el fantasma de la rescisión del contrato con Navantia.
Podemos, que ha hecho ‘casus belli’ del asesinato de Khashoggi, es la formación que más se juega en el envite porque José María González, ‘Kichi’, es el alcalde de Cádiz, ofreció la alternativa de que, si Arabia Saudí adopta represalias, Sánchez busque otro comprador para las corbetas y evitar así estar al albur de los intereses de Riad. De no encontrarse otro cliente, la formación que lidera Iglesias propuso que sea España la que asuma la operación.