ARRANCA LA PRECAMPAÑA ELECTORAL
Casado reivindica al PP como partido de gobierno ante la bisoñez de Ciudadanos
El líder de los populares marca distancias con su eventual socio y promete una bajada de impuestos.
Casado participó en Zaragoza en la clausura de la Convención de Economía y Empleo. JAVIER BELVER
Pablo Casado ya está en campaña, aunque en realidad lo está desde que en julio fue elegido líder del PP. En su primer acto tras la convocatoria de las elecciones generales para el 28 de abril, evitó chocar con Ciudadanos y Vox, con los que ha pactado en Andalucía un tripartito que no le disgustaría que se repitiera a nivel nacional, pero reivindicó la «fiabilidad» de su partido para tomar las riendas del país frente a la inexperiencia de las formaciones que «no han gestionado ni una sola concejalía». Una alusión indudable a Vox, pero también a Ciudadanos.
Para Casado es mejor apostar sobre seguro y confiar en quienes «han salvado España dos veces» que jugárselo todo a la «ruleta rusa» y esperar a si alguien «en su primer vuelo le da por aterrizar bien». Un dardo envenenado con el que el dirigente popular trató de marcar distancia con la formación naranja, con quien compite por liderar el centroderecha y que apenas gestiona unos 70 ayuntamientos, aunque la mayoría pequeños.
El dirigente popular no se fía de Albert Rivera. De ahí que no descarte apretar en la contienda al líder de Cs para que aclare si esta vez está dispuesto a pactar después de los comicios con Pedro Sánchez, como ya hicieron en febrero de 2016, cuando el socialista se presentó a la investidura y no obtuvo los apoyos suficientes. Al PP le interesa alimentar la teoría de que la formación liberal es capaz de mantener en el poder a Sánchez llegado el caso. No obstante, no parecen en absoluto esos los planes de Rivera, habida cuenta de lo deteriorada que está su relación con Pedro Sánchez.
Al igual que hicieron José María Aznar y Mariano Rajoy como fórmula para salir de la crisis, el líder del PP aterrizaría en la Moncloa con la misión de revertir «el desastre socialista» y lo haría bajando impuestos. Según avanzó, en caso de llegar al Gobierno eliminaría los impuestos de donaciones, patrimonio, sucesiones y actos jurídicos, además de reducir el IRPF por debajo del 40% y el impuesto de Sociedades por debajo del 20%. «Donde mejor está el dinero es en el bolsillo de los contribuyentes», adujo Casado.