PP y Vox acuerdan gobernar sin Ciudadanos en los municipios donde son mayoría
El secretario general del PP, Teodoro García Egea, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, y la presidenta del PP de Navarra, Ana Beltrán, reunidos con Iván Espinosa de los Monteros, Pedro Fernández y otros representantes de Vox
El PP y Vox alcanzaron un principio de acuerdo para gobernar en las ciudades donde suman la mayoría sin necesidad de Ciudadanos. Los populares, en cambio, no tienen la misma sintonía con los liberales, al menos en Madrid, donde están enfrentados por la Alcaldía. Ciudadanos quiere el puesto para Begoña Villacís y el PP respalda a José Luis Martínez Almeida.
El secretario general del PP, Teodoro García Egea, volvió a reunirse ayer con el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, con quien sentó las bases de un pacto para gobernar en los ayuntamientos donde ambos partidos suman mayoría. En total son una treintena de municipios, entre ellos Almería y Ceuta o los madrileños de Pozuelo y Majadahonda. Es un entendimiento por ahora verbal y está pendiente de que se plasme en un documento político en las reuniones que mantendrán ambas formaciones la próxima semana.
En paralelo, los populares negocian con los liberales en Madrid donde Ciudadanos apura las opciones de que su candidata sea proclamada alcaldesa. Una posibilidad que los conservadores no contemplan de ninguna manera y que ha hecho saltar por el aire la buena sintonía entre los dos partidos. «No cederemos ni el Ayuntamiento ni la Comunidad» insisten en el PP, aunque sí se muestran dispuestos a abrir la mano en otros territorios.
No entienden lo mismo en Cs, donde no dan nada por perdido y recuerdan a los populares que no ganaron las elecciones en la capital. Así se lo hicieron ver en la reunión de ayer, a la que ambos partidos llegaban con «optimismo» después de la primera toma de contacto entre Almeida y Villacís. Los equipos negociadores debían afinar las líneas programáticas pero nada más lejos de la realidad. La cita, que apenas duró una hora, fue un desencuentro entre populares y liberales más que un punto de partida.