Homicidios investiga los hechos e Interior defiende al guardia civil que disparó contra el joven fallecido
Casi 150 delincuentes atacan por segunda vez a la Policía en Sevilla
Un barrio de la capital hispalense se ha convertido en un auténtico polvorín después de que un joven delincuente muriera durante un tirote
En la imagen, uno de los detenidos en un barrio de la capital hispalense por apedrear a unos agentes
La Guardia Civil ha abierto de inmediato una investigación interna para esclarecer todo lo sucedido y determinar cómo y porqué el agente utilizó su arma reglamentaria para depurar cualquier tipo de responsabilidad si las hubiere. No obstante, el ministro de Interior, Ángel Acebes, defendió la actuación de los agentes porque «intervinieron para repeler la agresión y evitar el atraco, la respuesta de los atracadores fue la agresión y utilizaron esas armas contra la Guardia Civil que tuvo que emplear su armamento para repeler esa agresión que ponía en peligro sus vidas». Además, fuentes policiales consultadas aseguraron que en una situación en la que se produce un tiroteo es prácticamente imposible saber si el arma utilizada es de fogueo o no. Sin embargo, en el barrio hay opiniones de algunos testigos y conocidos de delincuente fallecido que aseguran que los agentes utilizaron el arma reglamentaria de forma innecesaria ya que «en unos segundos dispararon cuatro veces, fue lo único que hicieron cuando podían haber corrido y cogerlo y no en 30 segundos, cuatro disparos. La distancia era corta y se supone que están preparados para correr o pedir refuerzos». El joven que resultó herido de muerte durante el tiroteo fue trasladado todavía con vida al hospital Virgen del Rocío de Sevilla donde ingresó en estado de coma arreactivo, según un comunicado del centro hospitalario donde falleció a las 22.30 horas. Una vez certificada la muerte, un grupo de 150 jóvenes, en su mayoría delincuentes con antecedentes, decidieron reunirse en el barrio donde se habían producido los hechos. A las 2.30 horas de la madrugada del miércoles, organizados a modo de guerrilla urbana comenzaron a volcar y quemar contenedores de basura y un coche que se encontraba abandonado. Nuevos altercados Una dotación de bomberos se desplazó hasta el lugar pero fue recibida a pedradas. Inmediatamente, agentes antidisturbios de la Policía Nacional se desplazaron a la zona y comprobaron cómo el grupo había incluso entrado en una sucursal bancaria provocando grandes destrozos materiales. Finalmente y después de dos horas, sobre las cuatro de la madrugada, los disturbios acabaron en el barrio y los bomberos, que incrementaron sus efectivos con un segundo vehículo pudieron actuar. Fuentes de la policía aseguraron que gran parte de los jóvenes que protagonizaron todos los altercados nocturnos tienen antecedentes y muchos de ellos están identificados porque las cámaras del banco que asaltaron grabaron todas las imágenes en las que aparecían. Los vecinos del barrio aseguran que la trifulca nocturna fue protagonizada por delincuentes llegados de otras zonas marginales de la ciudad y reclamaron mayores medidas de seguridad porque «aquí sólo llega mala gente y son los jóvenes, no el drogadicto de 40 años, ése no hace nada, son jóvenes que no tienen miramientos con nadie y actúan como salvajes sin tener en cuenta nada». La policía se mantiene en alerta ante la posibilidad de que el barrio de Santa Teresa, en la capital hispalense, pueda volver a convertirse en escenario de nuevos altercados porque el joven fallecido era muy popular en el barrio entre aquellos que compartían amistad con él y con su hermano fugado.