Lesmes cuenta con una mayoría de vocales para nombrar a los dos magistrados del TC
El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, está convencido de contar con una mayoría suficiente de vocales para nombrar a los dos magistrados del Tribunal Constitucional (TC) que le compete al órgano de gobierno de los jueces. La fecha tope es el lunes 12 de septiembre, día en que vence el plazo de tres meses impuesto en la contrarreforma socialista aprobada definitivamente en julio por el Senado.
Esta norma ha cambiado las competencias del CGPJ solo para desbloquear la renovación parcial del TC, ya que el 12 de junio venció el mandato de un tercio de los magistrados, cuatro de sus 12 integrantes. No obstante, al Consejo se le sigue impidiendo cubrir las plazas vacantes del Tribunal Supremo por estar en funciones desde diciembre de 2018. La primera toma de contacto del CGPJ para sondear la opinión de los vocales será el próximo 8 de septiembre. Sólo un día después del solemne acto de apertura del año judicial en el Tribunal Supremo, presidido por el Rey y que estará marcado por cuarto año consecutivo por el bloqueo de PSOE y PP para la renovación del órgano constitucional.
Lesmes convocó el 21 de julio un pleno extraordinario para esa fecha, en el que se debatirá la propuesta de nombramiento de los magistrados para renovar la corte de garantías. Las otras dos designaciones previstas le competen al Gobierno, por lo que si todo marcha según lo previsto habría un vuelco en el TC en favor de los magistrados considerados progresistas, incluido su próximo presidente.
Así, de los 20 vocales iniciales que conforman el CGPJ, sin contar con el presidente Lesmes, ahora están 18 por el fallecimiento en junio de la juez Victoria Cinto y la jubilación en marzo pasado del magistrado del Tribunal Supremo Rafael Fernández Valverde. A los 18 Lesmes les exhortó en el último pleno a consensuar los dos candidatos a la corte de garantías. Para ello se requiere un mínimo de 11 votos, ya que para este caso se necesita una mayoría cualificada de tres quintos de la composición actual.
En definitiva, el también presidente del Supremo se la juega al todo o nada, ya que ha asumido esta tarea como algo personal pese a no estar muy de acuerdo con la imposición del plazo que introdujo la contrarreforma socialista, en línea con el sentir de un buen número de vocales. Lesmes ya dijo que la ley debe ser cumplida para aplacar cualquier conato de incumplimiento. Para ello, llamó a establecer un plan de trabajo para que cada vocal, de forma individual, o los distintos bloques existentes en el Consejo puedan alcanzar un acuerdo amplio por el bien del órgano.