El fiscal general no tiene ni un mensaje en su móvil los días del soplo sobre el novio de Ayuso
La UCO apunta a un posible borrado y señala a cinco cargos de Moncloa y del PSOE por la filtración
El fiscal general del Estado en una imagen de archivo.
El esperado volcado por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de los móviles del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y del ex secetario general de los socialistas madrileños Juan Lobato, en la causa en la que el primero está imputado por el Supremo por la presunta filtración de datos confidenciales sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso, arroja dos conclusiones fundamentales. Una, que la UCO no ha hallado ni un solo mensaje, ni SMS ni de WhatsApp, en la terminal del máximo responsable del Ministerio Público, lo que apunta a un posible borrado a propósito del mismo. La segunda, que los agentes señalan a cinco cargos de La Moncloa y del PSOE en el supuesto soplo con información reservada sobre Alberto González Amador, investigado a su vez por fraude tributario. En concreto, su admisión de dos delitos en el pacto que fraguó su abogado pero nunca llegó a cerrarse con el fiscal del caso, Julián Salto.
"Cero mensajes pertenecientes a cualquier tipo de aplicación de mensajería instantánea en el período analizado que comprende entre el 8 y el 14 de marzo de 2024", es la descripción literal que la UCO incluye en el informe remitido al juez Ángel Hurtado, quien instruye el procedimiento en el alto tribunal que concierne a García Ortiz. Es decir, o éste no envió ni recibió un solo WhatsApp, SMS o similar en toda una semana -algo que a priori parece improbable para cualquier usuario actual de tecnología y que además desmienten los datos que ya obran en el sumario- o los ha borrado "a conciencia" antes de que el 30 de octubre los agentes allanaran el despacho de Ortiz por orden del juez Hurtado y realizaran el volcado del terminal, según explican a este periódico fuentes de la investigación.
La Fiscalía General declinó pronunciarse ayer sobre el informe, encomendándose a "la prudencia" dado que la causa sigue abierta. La hipótesis del borrado masivo es para los investigadores la única posible porque en ese móvil tenía que haber copias al menos de varios mensajes de esos días que ya están en la causa: los que García Ortiz se cruzó con la fiscal jefe de Madrid, Pilar Rodríguez, también imputada por la supuesta filtración; y con la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra. En el móvil de Rodríguez, ya analizado por la UCO, aparecieron esas comunicaciones con el fiscal general, mientras que Lastra las aportó a la causa cuando compareció como testigo.
Lo que sí ha encontrado la UCO en el ordenador de sobremesa del máximo responsable del Ministerio Público son pruebas de que García Ortiz tuvo acceso antes de que se hiciera pública en los medios la cadena de correos entre el abogado de la pareja de Ayuso y el fiscal de Delitos Económicos, el citado Julián Salto. Esos 'e-mail' enlazados, con el asunto de 'Denuncia Maxwell Cremona' (nombre de la empresa de González Amador), llegaron a la cuenta personal de Gmail de García Ortiz procedente de la cuenta corporativa de la Jefatura Fiscal de Madrid el 13 de marzo a las 23:45 horas.
Aunque se trataba de un asunto oficial y con datos confidenciales de un contribuyente, y a pesar de que las órdenes de los servicios técnicos del Ministerio Público son las de que se usen las cuentas corporativas, García Ortiz no recibió en su mail oficial ninguna comunicación sobre la negociación con el novio de Ayuso, según revela la UCO, que ha analizado los 45 mensajes que llegaron al fiscal general en los días de la filtración a su dirección corporativa.
Lobato y el notario
La segunda revelación este jueves de las investigaciones de la UCO la deparó la inspección del móvil que Lobato entregó tras declarar ante el Supremo; y una vez había dimitido del liderazgo del PSOE madrileño tras destapar ABC que había levantado acta notarial de su intercambio de mensajes ese 14 de marzo, referidos a la causa, con Pilar Sánchez Acera, entonces jefa de Gabinete del, a su vez, jefe de Gabinete del presidente Sánchez, el hoy ministro y sustituto de Lobato al frente de la federación madrileña, Óscar López. El contenido del terminal salpica hasta cinco altos cargos de La Moncloa y del PSOE en la maniobra para filtrar el email que el abogado del novio de Ayuso envió a la Fiscalía reconociendo que había cometido dos delitos fiscales y proponiendo un pacto de conformidad.
Según los investigadores y antes de que ese correo electrónico fuese publicado por el diario digital El Plural en su integridad a las 9:06 horas del 14 de marzo, tenían copia del mismo Sánchez Acera; el entonces secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallés, relevado hace dos semanas; el entonces jefe de prensa del PSOE y hoy sustituto de Vallés, Ion Antolín; Laura Sánchez Espada, la directora de comunicación de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez; y el propio Lobato.
"El mail íntegro -es decir, no solo su contenido, sino también su continente con su formato- entre el abogado de la defensa de Alberto González Amador y la Fiscalía de fecha 22 de febrero de 2024 no había sido publicado por los medios de comunicación a las 8:29 horas, cuando ya estaba en poder de la directora del Gabinete SEGPG, Pilar Sánchez Acera, por lo que su procedencia no puede ser la publicación en medio de comunicación", afirma tajante la UCO.
En este sentido, la Guardia Civil incide en que Sánchez Acera no le envía a Lobato un enlace a una noticia de internet, "sino que le remite una captura de la imagen de dicha misiva". Además, recalca que el email aparece "íntegro" con "todos los datos personales que en las noticias de prensa se suelen tapar, como, por ejemplo, el teléfono del abogado" .