Asegura que no recibió «órdenes» sobre la novia de Ábalos
Una exgerente de Tragsatec denuncia «anomalías» en la contratación de Jésica
Jésica Rodríguez.
La exgerente de Desarrollo Rural y Política Forestal de Tragsatec, Caridad Martín Palacios, ha negado desde el Senado haber recibido «ninguna orden» sobre Jésica Rodríguez, la expareja de José Luis Ábalos, aunque ha denunciado «una serie de anomalías» en todo el proceso de contratación y en la que ha dicho que se siente como una «cabeza de turco» de todo este asunto. Según ha explicado, el día anterior a la declaración de Jésica Rodríguez en el Tribunal Supremo, altos cargos del Grupo Tragsa le instaron a cesar en su puesto para «sacrificarse» por lo que pudiera decir la expareja de Ábalos. «Me dicen que para evitar daños reputacionales a la empresa y por el bien de la empresa yo tengo que hacer un sacrificio y poner mi cargo a disposición», ha explicado Caridad Martín Palacios. Lo que le trasladan para que ponga su cargo a disposición es que Jésica Rodríguez ha estado trabajando en su gerencia y, a raíz de las investigaciones que ha habido, parece que hay «tres incidencias» que lo justifican, pero que si ella presenta su renuncia esto se va a parar porque consta que ha dejado el puesto. Además, ha aclarado que sí existían partes horarios de Jésica Rodríguez, precisando de que se enteró durante la comparecencia de Virginia Barbancho de que era ella la que hacía algunos partes. «Eso creo que no se puede hacer», ha alertado. En cualquier caso, Caridad Martín Palacios ha dicho que no tenía constancia de Jésica Rodríguez al estar en una gerencia con unas 600 personas, a la vez que ha negado haber recibido ninguna orden o haberla dado sobre esta persona. Al inicio de su comparecencia, la exgerente de Tragsatec ha señalado que, bajo su punto de vista, se ha utilizado la empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura para dar «continuidad» al trabajo de Jésica Rodríguez en Ineco.