El exministro negó ayer los hechos ante el juez y dijo no reconocerse en los audios

Ábalos descarta ser el 'arrepentido' tras coquetear con el fiscal Anticorrupción

Su defensa se reunió el jueves con Fiscalía pero las advertencias de Koldo le hicieron recular

El exministro de Transportes José Luis Ábalos a su salida del Tribunal Supremo.rodrigo jiménez

Publicado por
Agencias
Madrid

Creado:

Actualizado:

José Luis Ábalos estuvo a punto de dar el paso durante tres días, pero al final el vértigo le pudo. Desde el jueves 19 de junio a media tarde hasta el domingo 22 de junio a última hora, el exministro valoró convertirse en un 'arrepentido', en una suerte de 'pentito' del modelo anti-mafia de la década de los 90, para tratar de obtener beneficios a cambio de tirar de la manta. O lo que es lo mismo: una confesión íntegra y con datos novedosos sobre la supuesta trama que, según la UCO, integraba junto a Koldo García y Santos Cerdán. Los contactos preliminares con la Fiscalía Anticorrupción para sentar las bases de un acuerdo incluso ya se había producido, pero todo cambió el domingo cuando Koldo García y su exjefe se reunieron y el exportero de prostíbulo dejó bien claro que cualquier «salida individual» como la que estaba buscando el ministro iba a acabar con un fuego cruzado en el que «todo el mundo iba a salir malparado». Y al final, el temor pudo con el imputado, quien este lunes volvió a insistir en que todo es mentira, alejando, quizás para siempre, ese acuerdo con el Ministerio Público para tratar de «salvar los muebles en solitario». La intrahistoria de este pacto que no fue tiene su punto central en la reunión que el jueves tuvo el letrado de Ábalos, José Aníbal Álvarez, con el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, en la sede de este departamento en Madrid. El abogado, según fuentes cercanas al caso, había obtenido autorización del exministro para «explorar» la posibilidad de un pacto después del «mazazo» que para Ábalos había supuesto conocer el pasado 12 de junio que su exmano derecha había grabado años de audios y que éstos incriminaban directamente al extitular de Transportes. "Sin compromiso previo» Álvarez planteó a Luzón que su patrocinado colaborara con la justicia en aplicación del artículo 21 del Código Penal que establece como «circunstancias atenuantes de la responsabilidad criminal", entre otras, la «confesión de delito». El jefe de Anticorrupción enfrió las expectativas, dejando abierta la posibilidad de ese pacto, pero sin «compromiso alguno previo». Alejandro Luzón dejó claro que cualquier rebaja de grado pasaría por una «colaboración real", con revelación de «nuevos actos delictivos» (no solo la asunción de los ya conocidos y sobre los que ya hay indicios) y pruebas contra nuevos sospechosos. Pero el fin de semana fue largo y Ábalos no pudo aguantar las presiones que le llegaron de su examigo Koldo, alarmado por las informaciones de que su exjefe estaba dispuesto a liarse la manta a la cabeza con tal de quitarse unos años de cárcel encima. Finalmente el domingo, el exministro accedió a encontrarse con su exasesor a las 17:00 horas en el despacho del abogado Álvarez en Madrid. En las cuatro horas que duró el encuentro, Koldo García desmontó el débil andamiaje sobre el que estaba intentado construir la confesión de su cliente. Según fuentes cercanas a ese encuentro, Koldo advirtió a su exjefe de la necesidad de mantener una estrategia común y evitar un enfrentamiento mutuo, en el que ambos podían acabar «maltrechos", habida cuenta de las pruebas presuntamente incriminatorias que cada uno acumula contra el otro.

Cargando contenidos...

Alejandro Luzón dejó claro que cualquier rebaja de prisión pasaría por una colaboración real con revelación de nuevos actos delictivos

El Supremo rechaza enviar a prisión a los encausados

El magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente ha acordado este lunes ratificar las medidas cautelares vigentes contra el ex ministro de Transportes José Luis Ábalos y el que fuera su asesor, Koldo García, consistentes en prohibición de salida del país, retirada de pasaporte y comparecencias periódicas en sede judicial, descartando así la petición de prisión provisional que habían hecho las acusaciones populares lideradas por el PP. En cambio, ha rechazado lo interesado por las acusaciones populares, que reclamaban prisión comunicada y sin fianza, al entender que no hay riesgo de fuga ni posibilidad de «ocultación» o «destrucción» de pruebas.