Propone crear «un grupo de trabajo» en la Junta Electoral
Feijóo secunda a Aznar y alienta que el sistema electoral tiene «lagunas"
El presidente del Partido Popular Alberto Núñez Feijóo, este jueves durante la rueda de prensa en la sede de su patido en Madrid.
Alberto Núñez Feijóo cree que el sistema electoral «no está completamente blindado» y que hay que «extremar las garantías» la próxima vez que vuelvan a abrirse las urnas. Un día después de que el expresidente del Gobierno, José María Aznar, arrojase dudas sobre un posible amaño electoral en las generales de 2023, el líder del PP reconoció que «no es imposible». «Si uno ha robado una joyería ¿por qué no puede robar un banco? Es evidente que esa cuestión existe", afirmó este lunes en una entrevista en esRadio. El jefe de la oposición calificó de «sensata» la reflexión de Aznar y señaló que a Pedro Sánchez «le gusta el fraude y lo ha cometido». A su juicio, «está acreditado que detrás de un biombo intentó modificar también para que no le echasen de la secretaría general", en alusión al posible amaño en las primarias de 2017 de las que salió elegido como líder del PSOE y que destaparon los audios de la supuesta fontanera Leire Díez. Es por eso, que ante las «lagunas» que puede haber en el sistema electoral, Feijóo pide que se extremen al máximo las garantías. Para ello, Feijóo sugiere crear un grupo de trabajo en la Junta Electoral Central (JEC) para estudiar un «iter procedimental» que impida que el voto emitido por correo pueda ser objeto del uso «torticero» y de prácticas como de las que «presumió» la exmilitante socalista. Los populares ponen el foco en la custodia de esas bandejas donde aparecen las papeletas y también la de las sacas donde se mantienen hasta el momento de llevarlos a las urnas. «Creo que esa custodia le compete a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", aseveró. Horas después, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, trató de quitar hierro a las sospechas planteadas al asegurar que su formación «confía en los funcionarios de Correos y confía en el sistema» pero no lo hace ni de este Gobierno ni de aquellas personas que han trabajado para él y que «han acreditado su moral disipada o su ética inexistente como Leire Díez", en alusión a la exmilitante socialista que tuvo responsabilidades en Correos. El dirigente vasco incidió en que la responsabilidad del primer partido de la oposición es «preguntar", más si cabe cuando Díez se jactó de tener mano en el sufragio postal. La JEC ya rechazó hace dos semanas la pretensión de Vox de investigar el voto por correo por esa cuestión.