Feijóo radicaliza su discurso y tilda de Ministerio de tuiteros «y puteros» a Transportes
El líder del PP centraliza ahora en Óscar Puente sus críticas contra el Gobierno de Sánchez
Feijóo, ayer, en el acto de inicio del curso político del PP andaluz, en Alhaurín el Grande.
Los retrasos del AVE como metáfora de la situación de España y el Ministerio de Transportes como diana contra un Gobierno que «tiene miedo». El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha centrado ayer sus críticas al presidente Pedro Sánchez en el departamento de Óscar Puente, del que ha prometido echar a «tuiteros y puteros» para sustituirlos «por gestores públicos» y de esta forma acabar con los «fallos» del tren de alta velocidad.
El líder popular ha acusado a Sánchez de «secuestrar la democracia» por su incapacidad para ganar votaciones como la de la jornada laboral, por no tener presupuestos, por los ataques a los jueces o por el procesamiento del fiscal general del Estado. «Nada de lo que está pasando en España es normal», ha resaltado Feijóo, que ha acusado al Gobierno de «confrontar y polarizar» porque «mientras polariza, no tiene que hablar de lo que sucede en su casa».
El presidente del PP ha insistido en dos de los ejes que conformarán su acción política en este curso. Con las elecciones andaluzas en el horizonte del 2026 y sin descartar un posible adelanto electoral, Feijóo ha vuelto a centrarse en los problemas del campo. «Les dicen a aquellos que han mantenido el medio rural que no es rentable y se ponen a legislar sin respeto», ha afirmado.
Pero sobre todo, Feijóo ha puesto el foco en la inmigración irregular y ha rechazado que España se convierta «en el destino de las mafias». «¿Cómo que no se puede hablar de la inmigración? Debemos hacerlo precisamente para que no cundan los mensajes xenófobos. No se pueden repartir a los migrantes por las comunidades como si fueran mercancía y sobre todo, hay que decir muy claro que el inmigrante que venga a respetar las leyes será bienvenido, pero el que no, tendrá la puerta de salida», ha dicho Feijóo, en su intervención más aplaudida.
Para «deshacer el nudo del sanchismo», el presidente del PP ha lanzado una serie de propuestas, como la lucha contra la corrupción, las bajadas de impuestos, más suelo para construir vivienda y la expulsión de los inmigrantes que cometan delitos. «Nos dicen que nos acostumbremos a lo que está pasando en España, pero nos tenemos que rebelar», ha dicho el líder popular en Alhaurín el Grande (Málaga), donde ha puesto a la Junta de Andalucía como ejemplo de lo que será su gestión si llega a la presidencia.
Además, la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, la leonesa Ester Muñoz, ha asegurado que la Diada ha sido este año menos multitudinaria porque «la gente entiende» que ya no hay que salir a la calle dado que tienen en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «la mejor puerta para todos los postulados independentistas».
«Sánchez se ha convertido en el primer líder del procés e Illa en su lugarteniente. Han ido asumiendo todos los postulados de los independentistas: los indultos, la amnistía, la reducción de la malversación de caudales públicos, eliminar la rebelión y la sedición del delito en el Código Penal». Muñoz ha insistido en que Sánchez ha ido «asumiendo todo» lo que pedía el independentismo y, por tanto, «solo queda el último paso, que es la independencia".