La UCO desenmascara a García Ortiz y subrayan que todos los indicios llevan a él
Los agentes señalan al fiscal por su «dominio a todos los niveles» de la filtración de Amador
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, durante su declaración.
La defensa del fiscal general, Álvaro García Ortiz, y los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que elaboraron informes esenciales de la causa han dejado patentes sus diferencias este miércoles, ya que los uniformados han vuelto a señalarle como el supuesto filtrador, algo que la abogada del Estado les ha afeado al considerar que se basan en «meras inferencias». Tres agentes de la UCO, entre ellos el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas —al frente de estas pesquisas en la Benemérita—, han ratificado las conclusiones a las que llegaron en el informe que apuntala la causa, donde resolvieron que el fiscal general tuvo una «participación preeminente» en la presunta filtración.
Se trata, en concreto, del correo electrónico enviado el 2 de febrero de 2024 por la defensa de Alberto González Amador —novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso— a la Fiscalía ofreciendo que su cliente reconociera dos delitos fiscales a cambio de pactar y evitar la cárcel, un ‘email’ que, según el magistrado instructor, García Ortiz filtró a la ‘Cadena SER’ la noche del 13 de marzo. «Es la persona sobre la que tenemos más indicios y la Fiscalía está jerarquizada y hay un dominio a todos los niveles del fiscal general del Estado», han expuesto los agentes de la UCO para justificar por qué concluyeron que la filtración tuvo que proceder necesariamente de García Ortiz. Los agentes han indicado que, por un lado, se basaron en «una coincidencia temporal» porque —han sostenido— solo la Fiscalía General del Estado (FGE) tenía acceso a la documentación filtrada. Los agentes han argumentado que García Ortiz y los fiscales incluidos en el denomindado «equipo de Fortuny» eran «actores cualificados». En esa línea, han llamado la atención sobre una conversación donde la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, tras la publicación el 12 de marzo en ‘eldiario.es’ de la existencia de una investigación contra González Amador, asumió que, una vez analizada la documentación, se la había dado «publicidad» por parte de la FGE. «Supone un antecedente de filtrado», han afirmado. Asimismo, han señalado que las comunicaciones de WhatsApp que tuvo García Ortiz la noche del 13 de marzo —y que se conocen por el teléfono móvil de Rodríguez— para conseguir la cadena de ‘emails’ entre el abogado de González Amador, Carlos Neira, y el fiscal del caso, Julián Salto, «reflejan el ‘modus operandi’ de recabar información y después, presuntamente, filtrarlo». A su juicio, tanto estas comunicaciones como las referidas a la elaboración y difusión de una nota de prensa a las 10:22 del 14 de marzo por parte de Fiscalía, dando detallada cuenta de ese intercambio de ‘emails’, muestran «un dominio del fiscal general del Estado». «Tiene una serie de colaboradores pero lo que se ve aquí es el dominio, de toda la Fiscalía, a todos los niveles» de García Ortiz, han reiterado. «Claro, somos un cuerpo jerarquizado», ha espetado el fiscal, que también rechaza la tesis acusatoria. «Entonces, es una deducción suya», ha sumado. «No, no es una deducción mía», ha frenado el agente en cuestión.