México ve en las palabras del Rey sobre los abusos en la conquista "un gesto de acercamiento"
La presidenta Sheinbaum admite que "no es todo lo que hubiéramos querido", pero insta a "seguir avanzando en el diálogo"
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participa durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional de la Ciudad de México (México). Imagen de archivo. EFE/Mario Guzmán
La reconciliación entre España y México tras siete años de tensiones diplomáticas a raíz del choque de interpretaciones por la conquista de América parece cada vez más cerca. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este martes el "gesto de acercamiento" que tuvo la víspera Felipe VI, cuando admitió, durante su visita a la exposición 'La Mujer en el México indígena', en Madrid, que "hubo mucho abuso" y "controversias éticas" en la colonización. Unas palabras que el Gobierno de Pedro Sánchez "suscribe al cien por cien" y que allanan el terreno para que Sheinbaum, quien ha hecho suya la exigencia de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, de reclamar a la Corona española la petición de perdón por la violencia cometida en ese periodo contra los pueblos indígenas, asista a la próxima Cumbre Iberoamericana que se celebrará en la capital de España en noviembre.
En concreto, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, explicó que el Ejecutivo fue informado de las palabras del Rey y anticipó su deseo de que la Cumbre Iberoamericana se celebre "al máximo nivel" con "la mayor participación posible de líderes internacionales".
La mandataria mexicana reconoció el gesto del monarca, aunque añadió que "hay que seguir trabajando" en el proceso de reconocimiento histórico "de exterminios que hubo durante la llegada de los españoles" e instó a "seguir avanzando en el diálogo". A su llegada al cargo, hace dos años, Sheinbaum condicionó que el Rey fuera invitado a su toma de posesión a que admitiera los "excesos" de España. Como Moncloa y Zarzuela decidieron no responder, no hubo ningún representante español en una ceremonia histórica, por ser la primera mujer en dirigir el país latinoamericano en sus dos siglos de vida independiente.
Fue en noviembre cuando el Gobierno español comenzó a cambiar de posición al reconocer, en voz de su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que hubo "dolor e injusticia" en los pueblos originarios de América para así recomponer la maltrecha relación diplomática. Una afirmación que la presidenta de México consideró que era "muy importante", pero solo "el primer paso". Desde entonces se ha avanzado hasta que este lunes el jefe del Estado se implicó directamente con sus palabras, pronunciadas delante del embajador de México, Quirino Ordaz Coppel. La visita a la exposición no era oficial, ni estaba incluida en su agenda, por lo que no había ningún periodista presente, pero la Casa Real las colgó en sus redes sociales para que quedase constancia.
Un gesto no casual que no ha gustado a Vox, que evitó contestar directamente a Felipe VI por sus palabras sobre la conquista de América, pero recordó que fue la "Corona española" la que realizó en este continente "la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal". "Y eso lo hizo la Corona española respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos, tal y como por cierto se reflejó en el Concilio de Isabel la Católica", detalló su portavoz parlamentaria, Pepa Millán.
Las declaraciones del Rey han caído mal en una parte de la formación de derecha radical, que siempre se ha mostrado orgullosa de la conquista de América. En este sector se encuadra el europarlamentario Hermann Terstch, que el lunes se declaró "estupefacto". "Francamente, somos muchos los que no entendemos su formal y casi habitual adhesión a las tesis de quienes solo buscan daño y desprecio para la historia de España y el presente de los españoles", criticó en un mensaje en sus redes sociales.
En los últimos meses, Vox ha resaltado la importancia de la Corona como símbolo de la unidad de España, pero a la vez, se ha ausentado de actos institucionales en los que ha participado el Rey, como el desfile militar del 12 de octubre, el Día de la Constitución o la conmemoración en febrero, en el Congreso, del 50 aniversario de la Monarquía parlamentaria.
"No cabe pedir perdón" Por su parte, Alberto Núñez Feijóo mostró su "orgullo" por el "legado español" en Latinoamérica y pidió enmarcar las palabras del Rey en el "contexto" en el que se dieron, subrayando que no las pronunció en un discurso institucional, sino durante una visita a una exposición. "Yo estoy orgulloso del legado y hagamos un poco de contexto porque si sacamos las cosas de contexto llegamos al absurdo", sostuvo el líder del PP, que calificó de "disparate" hacer en el siglo XXI un examen de las cosas que ocurrieron en el siglo XV.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, matizó poco después las palabras de su jefe de filas asegurando que "ha dicho lo mismo que el Rey, que no hay que mirar con los ojos del siglo XXI lo que ocurría en el XV". La dirigente popular defendió que la Corona "no favoreció que hubiera abusos, sino que protegía a los indígenas" y dijo estar "completamente de acuerdo con el Rey de que no cabe pedir perdón por nada".
Mientras, el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, calificó de "muy razonable" la intervención del Rey y apuntó que "aunque son hechos del siglo XVI, a ojos de hoy se pueden considerar abusos". Por su parte, la secretaria general de Podemos y diputada del Grupo Mixto en el Congreso, Ione Belarra, tildó de "claramente insuficientes" las palabras del Rey y las enmarcó en el tono "bipartidista" de sus últimas intervenciones. Las declaraciones de Felipe VI "no están a la altura de lo que España debería hacer en términos de recuperación de la memoria democrática, de la memoria colonial", agregó.