Estados Unidos agita el debate sobre la españolidad de Ceuta y Melilla
Un documento presupuestario menciona ambas ciudades como «territorio marroquí»
Pedro Sánchez junto al rey de Marruecos en una visita al país vecino.
La referencia a Ceuta y Melilla en un informe elaborado por la Comisión de Asignaciones del Congreso estadounidense ha abierto un nuevo frente político y diplomático en torno a las dos ciudades autónomas. El documento, que acompaña al proyecto de presupuestos de Exteriores y Seguridad Nacional para 2027, incluye una formulación que las describe como «ciudades administradas por España situadas en territorio marroquí», alineándose así con la histórica reivindicación de Marruecos.
Este tipo de informes, conocidos como committee reports, no tienen carácter legislativo ni son vinculantes. Sin embargo, sí desempeñan un papel relevante al orientar las prioridades políticas de la Administración estadounidense, especialmente en lo relativo a la asignación de fondos y la acción exterior.
En este caso, el texto subraya la larga relación entre Estados Unidos y Marruecos, que se remonta al Tratado de Paz y Amistad de 1786, y plantea la conveniencia de que el Departamento de Estado fomente el diálogo entre Rabat y Madrid sobre el futuro estatus de ambas ciudades. La recomendación va dirigida al actual secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de las relaciones bilaterales entre los dos países.
Pese al revuelo generado, el contenido del informe no supone un cambio en la posición oficial de Washington, que continúa reconociendo a Ceuta y Melilla como territorios bajo administración española. No obstante, su redacción introduce matices políticos que han sido interpretados como una señal de sensibilidad hacia las aspiraciones marroquíes.
El documento ha sido elaborado bajo la supervisión del congresista republicano Mario Díaz-Balart, presidente de la Comisión de Asignaciones. Sus declaraciones previas ya apuntaban en esta dirección: a principios de abril, afirmó que «Ceuta y Melilla no están en España sino en Marruecos», defendiendo la necesidad de abordar esta cuestión entre aliados.
Estas posiciones coinciden con análisis recientes publicados en diversos think tanks y medios internacionales, donde se plantea la posibilidad de reabrir el debate sobre la soberanía de ambas ciudades. En ese contexto, el exfuncionario del Pentágono Michael Rubin llegó a sugerir la idea de una «nueva Marcha Verde», evocando la movilización organizada por Marruecos en 1975 en el Sáhara Occidental.
Aunque se trata de opiniones sin respaldo institucional, su difusión contribuye a mantener vivo un debate geopolítico de gran sensibilidad para España, especialmente en un momento marcado por la complejidad de las relaciones internacionales en el entorno del Estrecho de Gibraltar. El episodio pone de manifiesto cómo documentos aparentemente técnicos pueden tener impacto político, al reflejar corrientes de pensamiento influyentes en Washington y alentar escenarios de diálogo que, aunque lejanos en su aplicación práctica, generan inquietud en el ámbito diplomático.
Heredero de Mohamed
Todo esto ocurre además cuando el rey Mohamed VI de Marruecos nombró este sábado a su hijo, el príncipe heredero Mulay El Hasan, coordinador de las oficinas y servicios del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, un cargo que el propio monarca desempeñó en su juventud cuando era príncipe heredero. "Su majestad el rey Mohamed VI, Jefe Supremo y Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, ha tenido a bien nombrar, en el día de hoy, a su alteza real el príncipe heredero Mulay El Hassan coordinador de las Oficinas y Servicios del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales", se lee en un comunicado del Gabinete Real, publicado por la agencia de noticias marroquí MAP. La nota recuerda que el monarca ejerció este mismo cargo desde 1985