Puigdemont, ya sin orden de detención, avisa de que la amnistía no cierra el conflicto catalán: "Vamos a volver"
El Constitucional avala la aplicación de la amnistía a la malversación del ‘procés’ y el juez Llarena deja sin efecto la orden nacional de arresto del expresident
Carles Puigdemont tiene ya vía libre para regresar a España después de que el Tribunal Constitucional haya avalado la aplicación de la Ley de Amnistía al delito de malversación del ‘procés’ y el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena haya dejado sin efecto las órdenes nacionales de busca, captura y detención que pesaban sobre el expresident y los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig.
El líder de Junts ha comparecido este martes desde Waterloo, donde permanece desde su salida de España en 2017, después del doble movimiento judicial que abre la puerta a su regreso. En su declaración, Puigdemont ha considerado que la decisión del Constitucional supone «la derrota de los diversos poderes públicos españoles que han impedido y retrasado la ley de amnistía» y ha asegurado que «se ha acabado el margen para manipular y retrasar la aplicación de una ley».
El expresident ha presentado el fallo como el cierre de una etapa que ha calificado de «represión política» y de «nueve años de uso impropio» del poder judicial. No obstante, ha matizado que la amnistía no pone por sí sola fin al conflicto político entre Cataluña y España. «La amnistía forma parte de la fórmula para resolver el conflicto histórico, pero no es en sí misma la solución», ha señalado.
El Constitucional avala la amnistía de la malversación
El Pleno del Tribunal Constitucional ha estimado, por siete votos frente a cinco, el recurso de amparo presentado por la exconsellera Dolors Bassa contra la decisión que había rechazado aplicarle la Ley de Amnistía por el delito de malversación. El pronunciamiento establece una doctrina que afecta directamente a otros dirigentes del ‘procés’ investigados o condenados por hechos sustancialmente coincidentes.
La decisión supone un cambio sustancial en la situación judicial de Puigdemont, que tenía pendiente precisamente la aplicación de la amnistía al delito de malversación. Hasta ahora, el Tribunal Supremo había mantenido su negativa a aplicar la medida de gracia en este aspecto.
El fallo del Constitucional abre el camino para que el Supremo aplique la amnistía a Puigdemont y a los exconsellers Comín y Puig, así como a otros dirigentes del ‘procés’ afectados por el mismo delito. Entre ellos se encuentran Oriol Junqueras, Dolors Bassa, Raül Romeva y Jordi Turull.
Llarena levanta la orden de detención
Poco después de conocerse la decisión del Constitucional, el magistrado del Supremo Pablo Llarena dejó sin efecto las órdenes nacionales de busca y captura y detención contra Puigdemont, Comín y Puig.
La decisión tiene carácter inmediato, aunque el juez precisa que se adopta mientras se conoce el contenido íntegro de la sentencia del Constitucional. Llarena señala que todavía debe analizarse el alcance concreto del fallo y que el levantamiento de las órdenes no supone, por sí mismo, la aplicación automática de la amnistía ni extingue la responsabilidad penal.
El magistrado ha ordenado comunicar la decisión a la Policía Nacional, Guardia Civil, Mossos d'Esquadra y al resto de autoridades a las que se hubieran remitido las órdenes, para que no procedan a ninguna detención basada en ellas.
La decisión supone, en la práctica, que Puigdemont puede regresar a España sin enfrentarse a la detención que le esperaba desde 2017. El Supremo deberá completar ahora los trámites derivados del pronunciamiento constitucional y resolver sobre la aplicación definitiva de la amnistía.
Junts enfría un regreso inmediato
Pese a la retirada de la orden de detención, fuentes de Junts y de la defensa de Puigdemont han señalado que el expresident no tiene previsto regresar inmediatamente a Cataluña. Su intención, según estas fuentes, es esperar a que la amnistía se aplique de forma efectiva antes de volver.
La situación abre así un nuevo escenario político y judicial casi nueve años después de la salida de Puigdemont de España. El expresident abandonó Cataluña a finales de octubre de 2017, después de la declaración unilateral de independencia, y desde entonces ha permanecido principalmente en Bélgica.
Su posible regreso se produce además en un momento especialmente sensible para la política española, con las elecciones generales del 29 de noviembre ya convocadas. Puigdemont, cuyo partido Junts ha tenido un papel relevante en la legislatura, vuelve a situarse así en el centro del debate político nacional.