Condenan a 74 años de cárcel al etarra Kepa Pikabea
La Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado al etarra Kepa Pikabea Ugalde a 74 años de prisión por un delito de atentado contra miembros de la Seguridad del Estado y dos de asesinato frustrado, por su participación en un atentado contra un convoy de la Guardia Civil cometido el 2 de febrero de 1983, en el que murió un agente y otros dos resultaron heridos. La sentencia, que se hizo pública ayer, considera probado que Pikabea formaba parte del «comando Guipúzcoa» de ETA en los años 1982 y 1983. Durante ese periodo fue cuando el acusado junto con otros seis integrantes del comando decidieron atentar contra los guardias destinados en el cuartel de Villafranca de Ordicia (Guipúzcoa). El 2 de febrero de 1983, tras una intentona fallida, los siete terroristas que componían el grupo terrorista se desplazaron en dos coches hasta una intersección próxima al cuartel. En el momento en que dos vehículos de la Guardia Civil llegaron al cruce, los terroristas les dispararon varias granadas y les ametrallaron. Una de las granadas lanzadas alcanzó y causó la muerte del guardia civil Miguel Mateo y heridas a sus compañeros Custodio Contreras y José Luis Bueno. Para condenar a Pikabea, la Sección Primera de la Audiencia se ha apoyado en las declaraciones del coprocesado José Miguel Latasa Guetaria, ya condenado en 1997 por su participación en los mismos hechos. Latasa afirmó que el acusado era uno de los integrantes del comando que participó en el ataque contra los coches de la Guardia Civil y que disparó uno de los lanzagranadas ante la imposibilidad de hacerlo otro de los integrantes.